Tras la risa está el drama

el drama de la risa

Leo en AV Club esta mañana que un famoso dermatólogo americano se ha suicidado. Lo que me llama la atención es que es el personaje al que parodian en UKS, en el episodio Kimmy goes to doctor.

De entre todos los personajes que he visto esta temporada en Unbreakable Kimmy Schmidt con el que más me he reído, con diferencia, es con el Dr. Franff.

Parece bastante claro que el personaje del Dr. Franff está basado en el Dr. Brandt, famoso por probar cosas en su propio rostro y cuya apariencia era como mínimo peculiar y al que no le gustó nada la parodia que vimos en UKS.

Del suicido de este dermatólogo de las estrellas, famoso por ser de los primeros que usó el botox con fines estéticos y por ser el responsable del aspecto de Madonna, también habla  el Daily Mail, que apunta directamente a la parodia que se vio en la serie como causa del suicidio.


Pero de ahí a decir que se colgó por culpa de la parodia me parece como mínimo exagerado.

Suicidarse es una decisión personal y que no creo que se pueda achacar a causas externas, no cuando otras personas, la gran mayoría de hecho, son capaces de reaccionar de otra manera ante lo mismo. Así que cuando uno decide quitarse la vida o hacer cualquier burrada, la única causa está dentro de esa persona.

el drama de la risa

Me parece absurdo que alguien le de credibilidad a una parodia de pocos minutos como la causa que le hizo tomar esa decisión. Algunos dirán que fue la gota que hizo colmar el vaso, que llevaba años deprimido y eso fue lo que lo lanzó al precipicio. Probablemente su depresión e infelicidad es lo que le llevó a ponerse la cara como se la puso. Y eso fue lo que llevó a que se hiciera una parodia del personaje.

Así que si él no se hubiera puesto esa cara, no habría habido parodia. ¿Pero habríamos evitado que él estuviera deprimido?

Decía al principio que no me he reído tanto con otro personaje en UKS como con el Dr. Franff, tan exagerado y desproporcionado, tan operado que le cuesta pronunciar su nombre… y que un montón de mujeres ricas se pongan en sus manos viéndole con ese aspecto, es súper cómico… y real.

Y por eso nos reímos, por la exageración (en este caso más real que ficticia) y por estar en una posición que sentimos superior: los adictos a las operaciones se monstrifican a nuestros ojos mientras creen que embellecen. Son tan infelices y tan patéticos que nos ayudan a sentirnos más normales y a dejar de lado las tonterías (llámalas arrugas en este caso).

Alguno dirá que el Dr. Brandt “no estaba bien”, y que de eso no tendría que hacerse humor.  Tan mal no estaría cuando nadie le quitó la licencia y las estrellas hacían cola para que las dejara cuanto más inexpresivas mejor. Y no sólo se parodia al médico sino a todas sus pacientes, a eso que se hacen.

La parodia, y el personaje, me parece justa y necesaria. Su muerte no, obviamente, pero fue su decisión. No todo el mundo es capaz de reírse del personaje pero no de la persona, igual que no todos son capaces de decir la verdad (y menos a una diva), especialmente cuando es dolorosa.

¿Tiene que tener límites el humor? ¿Podría ser este uno de ellos?

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Kimmy goes to doctor | Novelas y guiones - 25 Abril, 2016

[…] episodio es uno de los más divertidos, dejando de lado que el personaje del doctor está basado en alguien real que hace poco se quitó la vida, claro.  Kimmy goes to doctor es el cuarto episodio de la primera temporada de esta sitcom de […]

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