Teclados mecánicos ¿son buenos para escribir? | Clara Tiscar

Teclados mecánicos ¿son buenos para escribir?

By Clara Tiscar | Técnicas narrativas

May 10
teclados mecánicos para escritores

Hoy quiero hablarte de mi teclado mecánico. Quizás ahora mismo te preguntes qué es un teclado mecánico… No escribe solo. No. Pero facilita mucho la escritura, por lo menos a mí. Y a la larga te ahorra disgustos y gastos, en mi caso (o en mi casa) eso significa que un teclado no me dura más de dos años. En el caso del último portátil que me compré, con un teclado ultrafino, no llegó ni a un año.

¿Es solo a mí que se me rompen los teclados? No. Sé que no, aunque es posible que mi ritmo destrozando teclados sea más alto que el de la media, pero es que yo escribo mucho. Y a los teclados modernos no les gusta que sus dueñas escriban mucho. Esto es así. Me consta.

Que la inspiración te pille trabajando, dicen. Mi teclado no era muy favorable a esto, que la inspiración la pille en la piscina, rezaba él. Y es que cuando escribo con muchas ganas (léase inspirada o con el contenido que tengo que escribir muy claro) no tecleo; aporreo furiosamente el teclado. Por eso los destrozo. Y cuando se te estropea una tecla, tienes que cambiar el teclado entero. O llevarlo a la tienda, y que se lo queden para cambiarle el mecanismo (en el caso de mi portátil).

La semana pasada te hablé de Scrivener, para mí es el mejor programa para escribir. Hoy, ya lo ves, quiero hablar de otra cosa en la que tendrías que invertir si quieres escribir bien: un buen teclado. Los mejores, los teclados mecánicos. La mayoría de teclados que se venden no son mecánicos, suelen ser de membrana, mucho más económicos.

¿Cómo funcionan los teclados modernos?

Debajo de las teclas hay una membrana de plástico, seguro que la has visto, tiene unos pequeños pinchos que pulsan sobre un circuito electrónico que hay debajo.

Con el uso se va rompiendo la membrana y algunas teclas dejan de funcionar.

El sistema del teclado de mi portatil era todavía peor. Mucho más contraindicado para quien teclea con fuerza, porque debajo de cada tecla lleva un sistema llamado mariposa que al presionarlo ejerce fuerza sobre el circuito impreso debajo.

¿El problema? Que la mariposa, cuando la aporreas, se va chafando y deja de “tener juego” y por lo tanto deja de pulsar.

Resultado: a los pocos meses la tecla del espacio de mi portátil dejó de funcionar. Y ya me dirás cómo escribo sin la tecla del espacio. Pues nada, lleva el ordenador a reparar y aunque esté en garantía es un coñazo, la verdad.

En la mayoría de teclados el recorrido de la tecla es muy corto, la pulsas muy poco para que escriba la letra. Esto puede parecer una ventaja si escribes muy lentamente, como quien acaricia las teclas; porque apenas te esfuerzas para teclear, es cierto, pero en cuanto empiezas a teclear con más velocidad, el recorrido corto de la tecla es un problema.

Si escribes… pásate al teclado mecánico

Ventajas de usar un teclado mecánico

Las teclas son más altas y su recorrido es más largo

Puedes elegir entre varios modelos y que el recorrido de la tecla hasta la pulsación sea más o menos largo y duro; pero en general que las teclas sean más altas (como en los teclados antiguos).

Esto favorece la ergonomía, la posición de los dedos y la velocidad de la escritura. Además, después de unos meses usándolo puedo decir que gracias a esto las manos y las muñecas ya no me duelen tanto como antes. Siempre hay alguna molestia, es cierto, pero he mejorado mucho.

El teclado pesa

Quizás que pese es un problema cuando tienes que transportarlo (yo para mi portátil, al que ya paso de arreglarle el teclado, tengo un teclado ligero que solo uso si tengo que salir de casa ).

En general, si vas a trabajar sobre una mesa, tener un teclado con peso ayuda a que se mantenga en su sitio y puedas teclear tan furiosamente como quieras. El teclado no se moverá, que es otro coñazo tener que ir acercando el teclado porque lo empujas al escribir.

Cada tecla tiene su propio mecanismo

Lo que significa que si se te estropea una tecla cambias el mecanismo de esa tecla y no tienes que cambiar el teclado entero.

Para mí esto de poder desmontar el teclado y acceder a cada mecanismo es fantástico, no solo porque puedo cambiarlos si se estropean sino porque puedo limpiar mucho mejor el teclado.

Puedes elegir entre distintos mecanismos según tus gustos

Esto para mí fue lo peor.

Hay varios tipos de mecanismo (switch), aquí te dejo la información (en inglés) que dan en la página en la que yo lo compré.

El más habitual es el “Cherry Switch”, los buenos teclados mecánicos vienen con este tipo de mecanismo. Los hay más económicos con imitaciones de este.

Se clasifican por colores y tienen estos elementos que varían entre ellos:

  • El recorrido de la tecla hasta que se registra la pulsación
  • La dureza del mecanismo (cómo de dura será la pulsación)
  • El clic o pulsación en unos mecanismos es audible y sensible (lo sientes al hacer clic y lo escuchas).

Cada color tiene una combinación de estos elementos. Lo ideal, claro está sería probarlos y comparar, pero a mí me fue imposible encontrar una tienda donde poder comprar (y comparar) teclados para escribir.

Es cierto que en tiendas de informática encuentras teclados mecánicos pero la mayoría vienen con el mismo mecanismo, que es el ideal para jugar (los que juegan con teclado consumen teclados mecánicos, porque ellos sí pasan horas aporreando el teclado y no la mayoría de gente que dice que escribe).

Yo me la jugué y después de leer opiniones en varias páginas, me decidí por un switch azul. Debo decir que estoy encantada.

Aquí tienes unos cuantos enlaces con artículos que consulté cuando quise comprar mi teclado:

Las teclas suenan cuando tecleas

Si tecleas con cuidado, suavemente, tecla a tecla, escucharás (en mi switch azul) el sonido del clic de cada tecla.

Si tecleas con un poco más de ritmo, será la tecla la que sonará, además del clic que ya pasa desapercibido.

El resultado es que cuando escribes el ruido te hace entrar en un estado de ánimo que ayuda a escribir. Parece mentira, pero el ruido del teclado me ayuda a concentrarme y a escribir más rápido.

Si no te gusta el ruido, no te preocupes, porque estos teclados pueden incorporar una arandela de plástico en cada mecanismo para que amortigüe el ruido del tecleo. Hay incluso distintos tipos de goma, más gruesas, más finas… Para que la reducción de pulsación sea mayor o menor.

En definitiva, un teclado mecánico me parece una gran inversión, por ergonomía y salud, para escribir más y mejor y para ahorrar en teclados a largo plazo.

¿Y tú, con qué escribes?

About the Author

Soy Clara Tiscar, escritora y mentora de autores. Trabajo con autores perseverantes que creen en su talento y quieren mejorar su técnica.

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