método copo de nieve

Método copo de nieve

Hoy tengo dos propósitos, por un lado contarte (a mi manera) el método copo de nieve o snowflake y por otro pedirte que me eches una mano en una duda existencial que tengo. Al final te lo cuento.

Si llevas tiempo leyéndome ya sabrás que soy muy fan de planificar una novela antes de empezar a “escribir”. Cuidado, porque para mí planificar forma parte del proceso de escribir, por eso lo pongo entre comillas. Por lo que he visto, y me han contado, a no ser que seas una persona súper metódica de aquellas que antes de hacer algo se empapa muy bien de la teoría, casi todos cuando empezamos a escribir lo hacemos por la necesidad de contar una historia que tenemos en la cabeza y nos lanzamos directamente a ello.

Cuando hablamos de escribir un primer libro, la inexperiencia se nota por muchos lados y poco a poco va venciendo a la ilusión y a la persistencia. Sobre todo cuando nos atascamos o sufrimos un “bloqueo”.

A veces, conseguimos terminar ese primer libro, pero la mayoría son novelas que no funcionan, aquí es donde se nota la inexperiencia, y el entusiasmo, porque si no nos hubiéramos dejado llevar por el entusiasmo igual nos habríamos dado cuenta de que a la novela le faltan o le sobran cosas. En la mayoría de casos, son problemas que se podrían solucionar con una planificación previa.

Cada uno planifica a su manera, y me atrevería a decir que un mismo escritor puede variar su método en función de proyecto con el que trabaje. Yo, por lo menos, lo hago.

Así que hoy quiero hablar de uno de los muchos métodos que puede usar un escritor para esbozar su novela.

método copo de nievemétodo copo de nieve

El origen del método copo de nieve

Dicen que el método lo creó Randy Ingermanson, supongo que es una adaptación del modelo matemático de mismo nombre y que expuso Helge von Koch.

Qué es el método copo de nieve

Se trata de convertir un pequeño copo de nieve en una gran bola de nieve. Ya sabes, va girando sobre sí misma y va creciendo cada vez un poco más.

El modelo matemático parte de un triángulo al que añade otro, y luego otros dos en cada una de las aristas, y luego otros dos y así consigue el “copo de nieve”

Lo bueno del método es que consigue que el crecimiento sea uniforme, crece igual por todos los lados. En la escritura consiste en ampliar un concepto a un párrafo de unas cinco lineas. Después convertimos cada una de las frases del primer párrafo en otro nuevo. Posteriormente, amplias cada uno de los párrafos que tienes a una página.

Puedes encontrar una traducción completa al castellano aquí y una explicación fantástica en la web de Gabriella Literaria

Lo que yo voy a hacer es explicaros cómo aplico yo este método, que es una pequeña variación del método original, que mezcla la ampliación del concepto con la creación de personajes.

Mi método bola de nieve

Para mí, el problema que tiene este método es que parte de un concepto. Cuando ya tiene el concepto algo desarrollado (un párrafo) empieza a pensar en los personajes. Pero ¿y si tu idea nace a raíz de un personaje?

Hasta cierto punto puedes tratar de desarrollar el argumento por un lado y los personajes por otro, pero está claro que tendrán que juntarse y que unos van a influir en los otros. Ya sea el argumento en el personaje o el personaje en el argumento.

Mi forma de trabajar es al revés que la que propone el método original, tenga o no tenga concepto, pienso primero en los personajes. Básicamente en el protagonista. Me siento mucho más cómoda desarrollando un argumento pensando quién lo va a vivir que haciéndolo por separado y después creando un protagonista que encaje en lo que ya tengo argumentado.

Una vez tengo claro cómo es el protagonista veo cómo va a afrontar el tema que quiero tratar o el concepto que tengo en la cabeza. Cuidado porque el tema y el concepto son cosas diferentes.

El concepto responde al de qué va y el tema refleja la tesis del escritor o el conflicto que quiere que se plantee el público.

Por ejemplo: en mi novela El poli que duerme en el coche, tenía un tema: ¿Qué harías si te encontraras 6 millones de euros? Que en el fondo venía de ¿Qué es hacer lo correcto?.

El tema se quedó ahí y cuando encontré a sus protagonistas pude empezar a escribir mi concepto: una periodista sin trabajo y un poli que todo quiere hacerlo bien se encuentran 6 millones de euros robados a un traficante de drogas.

Para mí, el concepto es totalmente distinto sin los matices que le dan los personajes, que, además, me marcaron el tono de la historia que quería escribir.

Pasaron meses entre pensar el tema y convertirlo en un concepto. Y para ello necesité a ambos personajes y la historia que había entre ellos.

Crear personajes usando el método copo de nieve

Paso 1: Quién es

Alex, 35 policía.
Sara, 38, periodista (ahora mismo ama de casa)

Paso 2: Tres adjetivos y la sombra

Tres adjetivos que definan a tu personaje: no necesariamente tienen que ser cualidades positivas.

La sombra: lo que esconden, su mayor defecto o su mayor contradicción.

Busca tres adjetivos que apunten en una misma dirección y después uno que apunte en la contraria, generalmente su punto débil.

Por ejemplo:
3 adjetivos: frío, efectivo, estratega
Sombra: abuelo adorable para su nieta.

Sí, podría ser un personaje de Breaking Bad. Con esto otorgas tridimensionalidad a tus personajes y los haces más profundos y por tanto, más humanos.

Paso 3: Conocer a fondo a tu personaje

Hay varios métodos para hacerlo, el método original propone escribir un párrafo y después ampliarlo. Yo prefiero entrevistar a mis personajes.

Paso 4: El diario

A mí me gusta escribir un diario de mis personajes, un monólogo, si quieres. En el que me cuentan lo que les apetece, su día a día, como se sienten con su vida, momentos pasados que han tenido importancia. Para mí este paso es básico para ver cómo habla y cómo piensa el personaje. Es un poco escritura automática.

Paso 5: Ficha de personaje

Suelo buscar una foto de un actor que podría representar el papel en una peli (esto lo heredo de mi formación y trabajo como guionista, es algo que siempre haces a la hora de presentar un proyecto).

Escribo los cuatro datos básicos sobre su personalidad y puntos de interés para tenerlos siempre presente. Un resumen de todo lo que he hecho hasta el momento, muy esquemático.

Si ya conozco fechas importantes hago una cronología o apunto las fechas con los acontecimientos.
Edad, profesión, todas esas cosas.

snowflacke para escribir

Desarrollo del concepto siguiendo el método copo de nieve

En según qué historias no me siento muy cómoda con él, pero creo que es un método súper bueno para aquellos a quienes les gusta descubrir la historia a medida que la van escribiendo. Para mi gusto es estricto porque dependes de la inspiración del momento, no juegas a ser más creativo y no buscas nudos de acción  alternativos. Pero puede servir para crear un primer esquema de la novela, que después puedas rellenar con otros métodos.

Paso 1: Escribir el concepto

Una frase. Cuantas menos palabras mejor. 15 es un buen número.

¿De qué va tu historia y quién es el protagonista? No uses su nombre sino algo que le identifique, una profesión y un adjetivo es lo ideal.

Es bueno tener en cuenta que si se huele la ironía en tu concepto mejor que mejor, ya tienes una contradicción sobre la que trabajar.

Paso 2: Escribir una sinopsis de cinco lineas

En este punto desarrollas el concepto y lo conviertes en un argumento de tres actos.

Tienes que acabar con un párrafo de unas cinco lineas y en él ya puedes ver el conflicto, las fuerzas antagonistas (si no al antagonista) y la resolución.

Paso 2: Convierte cada frase en un nuevo párrafo

Esto es genial hacerlo cuando conoces a los protagonistas y sabes lo que van a hacer, o no harían nunca, en cada situación. Se trata de desarrollar cada una de las frases en un nuevo párrafo. En este punto deberíamos estar hablando de los grandes nudos de acción de una historia.

Acabarás con varios párrafos. Dependederá de la longitud de tus frases. Bajo mi punto de vista, lo que recomienda el método, que son unos 5 párrafos, se queda algo justo ya que solo tienes dos nudos de acción: tendrás el detonante en el primer párrafo, en el segundo deberías tener la decisión del protagonista, después un par de párrafos más para contar lo mal que le van las cosas y por último la resolución.

Estos dos párrafos sobre lo mal que le van las cosas serán los puntos fuertes de tu novela. Creo que son pocos, yo prefiero trabajar los puntos fuertes y después buscar cómo el protagonista llega de unos a otros.

Paso 3: Convertir cada párrafo en una página

De cinco párrafos a cinco páginas, en las que amplías la información.
Mi método copo de nieve en este caso consistiría en intentar unir todos los puntos de acción que he desarrollado en el punto anterior.
El método original termina aquí, pero mi método no termina.

En cada punto de acción veo si puedo encontrar el modo de llegar al siguiente. A veces es posible y a veces no. Con los que no puedo lo que hago es pensar de dónde viene y a dónde va. Es decir, amplío ese nudo de acción por delante y por detrás y vuelvo a mirar si puedo unirlo con el anterior.

Relleno los huecos con otros nudos de acción y trato, de nuevo, de unirlos con los que me faltan y poco a poco, rellenando por delante y por detrás consigo unir todas las escenas para tener el argumento cerrado.
Ese es mi método bola de nieve. Después llega el trabajo de estructura.

¿Me echas un cable?

Y ahora viene la segunda parte. La pregunta que quiero hacerte. No sé si he comentado en el blog, sí lo he hecho con mis suscriptores, que estoy preparando una serie de libros sobre cómo escribir un libro, estará dividido en fases, desde la idea a la escaleta final.
Mi problema es que casi toda la información que leo sobre esto suele estar en inglés, y si algo me gusta de esa lengua es la facilidad que tienen para formar palabras o verbos. En inglés a la “planificación” de la novela le llaman outlining, después viene la fase de estructura.

Outlining me parece una palabra genial, perfectamente descriptiva pero no encuentro una en castellano que sea de uso común y que tenga los matices.

Suelo usar planificación, pero por planificación podemos entender muchas otras cosas: desde que empezamos a idear la novela al plan de marketing previo o post lanzamiento. Si hablamos de planificación podemos estar pensando en el número de palabras que escribir al día para cumplir un objetivo en una fecha determinada.

Quiero una palabra que se refiera al proceso de diseñar tu novela, cuando buscas y reúnes toda la información que dará forma a tu historia. Después tendrás que poner esa información en el orden que quieres contársela a tus lectores, para mí ya es la fase de estructura.
¿Qué palabra crees que es mejor?
Esbozar, diseñar, dar forma, bosquejar, esquematizar, desarrollar, delinear… o planificar, claro.

Edito con LAS PROPUESTAS QUE VOY RECIBIENDO:

Arturo: proyectar, delinear
Jaume: bosquejar
Lidia: cincelar

 

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José María - 13 Febrero, 2017

Es un artículo muy interesante, y muy bien desarrollado. Personalmente he encontrado también información interesante al respecto de este tema en algunos juegos de rol, ya que, de hecho, en ellos también hay que crear y desarrollar historias.

En particular, el sistema HITOS me resulta muy interesante para desarrollar personajes y esquemas de ambientación, ya que se presta mucho a ello por su configuración y reglas, muy narrativas. Por otro lado, los juegos de Mundo de Tinieblas (con Hombre Lobo: El Apocalipsis como mi favorito), hacen mucha incidencia en los conceptos de Tema y Concepto, tanto para crear un personaje como para narrar la historia. La ventaja que tienen este tipo de juegos, muy orientados a la narración, es que se convierten en herramientas muy útiles para escritores.

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    Clara Tiscar - 14 Febrero, 2017

    Hola José María, no he jugado nunca a juegos de rol, pero tengo amigos que sí lo hacen y sí, parece bueno para inventar historias. Quizás lo pruebe algún día como método alternativo para escribir algo. ¡Gracias!

    Reply
Luis - 20 Enero, 2017

Excelente tu artículo. Sobre la pregunta en cuanto al nombre de la fase para recolectar información, creo que una conveniente sería “Recopilación” ya que (según entiendo) se trata de reunir los datos que requerimos incluso antes de planear la estructura de la novela. Saludos y éxitos.

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    Clara Tiscar - 20 Enero, 2017

    Hola Luis, gracias por tu comentario. No sé si acaba de convencerme recopilación, tal como yo entiendo la palabra reunimos datos que ya conocemos; y en este caso se trata no de reunir datos sino de inventarlos y definirlos. ¿No?

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Rubén Berrueco - 19 Enero, 2017

Vivan los esquemas, los métodos y la planificación. Soy fan de la escaleta, ya lo sabes…

De lo que dices, planificar es lo mejor. Podrías inventarte una palabra que tradujera outlining (boceteando -haciendo bocetos-), pero para llegar al público igual algo más sencillo estaría mejor…

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    Clara Tiscar - 19 Enero, 2017

    Sí, planificar no solo es útil sino que es divertido y muy creativo. Al final me quedé con planificar ¡Gracias!

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Gabriela - 8 Diciembre, 2016

Genial post! (yo estoy siguiendo tu curso “Planificar una novela!” y ya me tienes acostumbrada a tus excelentes propuestas!) Me parece que los verbos “planificar”, “proyectar” y “diseñar” son los que dan cuenta de manera precisa de la actividad de preparación en los sucesivos pasos de la escritura en narrativa.
Si bien estos verbos se acercan más a la arquitectura que a la escritura, me parece que son muy claros y visibilizan estas actividades previas para quienes desconocen su existencia y, sin lugar a dudas, tus cursos tienen estas características: son muy didácticos y claros. Saludos!

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    Clara Tiscar - 9 Diciembre, 2016

    ¡Muchas gracias, Gabriela! Creo que das en el clavo, son actividades que muchos escritores no conocen o no tienen en cuenta y creo que, de un modo u otro, todos deberíamos pasar por ellas. Personalmente, uso la palabra planificar, pero quizás “diseñar” es algo que apetece más que planificar, puede que resulte más atractiva y hasta más visual…

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Charo Bernal - 19 Octubre, 2016

Muy bueno el método.
¿Diseñar la estrategia, te valdría?

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Marian - 15 Julio, 2016

Clara, me ha gustado mucho el artículo. El método del copo de nieve lo intenté una vez pero llegó un momento en que no pude seguir. Eso sí, aproveché lo que había hecho.
Me gusta la parte de las tres cualidades del personaje y su sombra. Creo que me va a ayudar con un personaje secundario con el que quiero romper un estereotipo y no sabía cómo. Leyéndote se me ha ocurrido.
Lo que yo hago cuando estoy preparando una historia es contármela. Para mí en vez de una sola palabra sería «cuéntate tu historia», aunque sé que es muy personal y poco gráfico para otros.
Me gusta «delinear». Me sugiere creación hecha a mi gusto.
Sigo tu blog desde hace tiempo y aprendo mucho con él. Gracias

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    Clara Tiscar - 15 Julio, 2016

    Muchas gracias por tu comentario, ¡y por leerme! Marian.
    Me gusta mucho eso de contarte a ti misma la historia. Es justo lo que yo hago al planificar, ya sea una sinopsis o una escena. Me cuento la historia con mis palabras, mis chistes malos y mis llamadas a la atención entre paréntesis, notas con lo que me falta, preguntas que me hago…

    Reply
Marian Ruiz - 15 Julio, 2016

¡Excelente artículo, Clara! Los comentarios también lo son, prueba de que con tus maneras y tu estilo tienes una cantera de admiradores “pata negra”.

Darás con la palabrita. Ni media duda tengo.

A mí me gusta “bosquejo” porque me evoca los abordajes para acercarse e ir ciñendo y dando forma. A veces, en la medida en que se avanza y de forma sorpresiva, algo puede tomar un giro distinto. Nada está cerrado en el bosquejo. Admite tanteos, pruebas, modificaciones, todo ese trámite; hasta aproximaciones más seguras y confiadas y que se matizan conforme se progresa, porque implica un “plan”. Y algo muy importante para mí: tiene el sabor de lo “añejo”; me gusta cómo suena.

¡Abrazote!

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Lidia - 9 Mayo, 2016

Gracias por el artículo, Clara.

Soy del tipo de escritoras (aficionada) brújula. Hace algunas semanas me di cuenta de que pocos de mis relatos terminan cobrando vida porque llega ese punto en el que me bloqueo y no se cómo hilarlos; pero el intentar planificarlos al dedillo, me coarta la creatividad. Así que voy a aplicar tu método a ver que tal me va.

En el tema de búsquedas SEO me pierdo aún, pero la primera palabra que me ha venido ante tu pregunta ha sido “cincelar” (para mí la hoja en blanco es como un pedazo de mármol), y de ahí he pasado a las más comunes “moldear” o “modelar”. Al fin y al cabo, cuando escribimos estamos dando forma a algo inmaterial.

De nuevo, gracias por tus consejos.

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    Clara Tiscar - 10 Mayo, 2016

    ¡Cincelar! ¡También me gusta!
    ¿Has intentado visualizar tus historias? Prueba a hacer otra cosa mientras dejas que la historia pase en tu cabeza, yo en casa suelo hacerlo cuando hago la ropa: doblando o planchando. Es poco glamuroso, lo sé, pero lo cierto es que planchar me resulta aburrido y monótono y así me distraigo. Tengo una libreta al lado (siempre tengo una libreta para cada proyecto) y voy apuntando las cosas que voy “viendo”. Días después analizo todo lo que he apuntado, extraigo los pulsos dramáticos y empiezo a rellenar poco a poco. Para no hacerlo demasiado rígido al principio usaba fichas de cartón (ahora lo hago en Scrivener), en cada una escribes una linea que define una escena, y las pongo en el orden que me gusta, después veo si hay huecos entre las fichas, si puedo cambiar el orden para mejorar las cosas… Y voy jugando con la historia hasta que la tengo completa. Aún y así, en el proceso de escritura siempre descubro elementos nuevos.
    Te apunto para el libro de planificación, que espero que esté listo el mes que viene, será el segundo de la serie Cómo escribir una novela; el primero Cómo superar el bloqueo ya está en preventa ;D

    Reply
Jaume Vicent - 9 Mayo, 2016

Hola, Clara!
Había entrado con ánimo de poner el artículo en marcadores y leerlo en otro momento, peeeero he cometido el grave error de escanear un poco… Al final me lo he leído entero.
Me gusta mucho el toque personal que le das al método del copo de nieve, que al final, no es más que una escaleta ampliada y con algunos detalles. Yo tengo que confesar que soy nefasto usando este tipo de métodos, el orden me produce jaquecas y cuando me pongo a organizar, termino cerrando el procesador de texto y haciendo otra cosa… Simplemente no puedo y sé que debo hacerlo.
Esta forma de usar el Snowflake me gusta por la libertad que te has dado —sí, yo soy tonto, o lo sigo al pie de la letra o no lo hago—, creo que voy a intentar hacerlo así, a ver si soy capaz, por una vez, de escribir algo con un mínimo de organización. Cruzaré los dedos.
Sobre los términos yo me quedo con bosquejar, me resulta más artístico y creo que es lo que más se parece al outlining —incluso como término para traducir—, pues al final es como cuando dibujas y primero bosquejas el esqueleto, las formas básicas y el conjunto.
Un gran artículo, que me guardo para momentos de necesidad 😛
Un abrazo!

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    Clara Tiscar - 9 Mayo, 2016

    ¡Gràcies Jaume!
    Pues no te creas, me pasa un poco como a ti. Tengo algo (bastante) de obsesiva y cuando quiero hacer algo pues lo tengo que hacer bien, y la obsesión por los detalles hace que me pierda sobre lo que realmente estoy haciendo. Lo más curioso es que soy muy caótica, desordenada, y cuando “creo” no sigo un orden lógico, me van viniendo flashes de la historia, por decirlo de alguna manera. Soy muy visual y lo que veo son escenas, como un trailer.
    Al principio de escribir me lanzaba tal cual intentando unir las escenas trailer, pero es fácil perderse o desmotivarse si no tienes un buen mapa.
    Después me perdí intentando ser súper buena planificando y, como decía antes, me obsesionaba por hacer todo lo que pedía un método (o centrándome en una estructura tipo como las de Snyder o Vogler. Y eso sí que corta la creatividad.
    Este tipo de procesos va muy bien cuando trabajas en equipo, como guionista lo he vivido ya varias veces: desarrollas tramas, lo organizas en una escaleta y después repartes el trabajo, unos escriben unas escenas otros otras o incluso puede que unos desarrollen la escaleta (argumentistas) y dejan los diálogos para otro equipo (dialoguistas)
    Entre unas cosas y otras he ido adaptando los métodos a lo que a mí me funciona. Lo que sí tengo claro es que me gusta empezar la novela (con el guión en equipo siempre es así) cuando tengo una escaleta cerrada (que no quiere decir que sea definitiva, pero en principio lo es)
    El método que uso para bosquejar varía un poco en cada trabajo y suelo mezclar el bosquejo con la estructura, juego con las tarjetas (ahora con scrivener) y voy llenando los huecos siguiendo distintas técnicas, según el humor que tenga o lo que me apetezca. Lo bueno de esta fase es que te permite libertad para crear las tramas y los personajes usando diferentes métodos. Mezclar es lo suyo, ya que todos tienen algo bueno. Y hacerlos propios también, claro.

    Reply
Luis A. Santamaría - 9 Mayo, 2016

Maravilloso post. Confieso que es la primera vez que leo algo tuyo, pero a partir de ahora tiene un nuevo lector. Como escritor, también apuesto por planificar muy bien antes de empezar, y al igual que tú, también comienzo con una idea general de los personajes principales.
El método del copo de nieve me ha parecido fascinante (y además divertido). Yo siempre he sido amigo de la escaleta de toda la vida 🙂

Y como respuesta a tu pregunta, a mí me gusta llamarlo “dar vida”, porque comienzas sin tener nada, y terminas siendo el creador de un mundo con vida propia.

Comparto el post en las redes y me apunto a la lista de correo ipso-facto.

¡Un saludo!

Reply
    Clara Tiscar - 9 Mayo, 2016

    ¡Gracias Luis! Totalmente de acuerdo con lo de “dar vida”. Yo confieso que no creo en Dios, pero cuando escribo me siento un poco como si lo fuera, para mis personajes, claro.

    Yo acabo haciendo la escaleta de toda la vida, pero una vez he diseñado las tramas. Luego recopilo toda la información y la pongo en orden, ya que suelo trabajar las tramas de forma independiente y no siempre cuentas la historia de forma cronológica.

    En cuanto a la palabreja que busco, es complicado porque tiene que funcionar a nivel de SEO, ya no es que sea la más correcta, sino la más usada. Si quiero vender el libro tengo que asegurarme de que el título salga cuando los posibles compradores hagan una búsqueda, de ahí que le de tantas vueltas.

    Reply
Arturo - 7 Mayo, 2016

¡¡Enhorabuena por el post, Clara!!

Realmente, el método que propones me parece bastante adecuado para asentar los cimientos de una buena novela. Aunque, como muy bien dices, hay muchos otros métodos para completarlo, este podría servir como “base de la base” del libro que uno idea en la mente y que le apetece escribir. Sobretodo, para aquellos que, como un servidor, somos novatos en el mundillo y aún escarbamos en nuestras entrañas las ideas y el coraje necesarios para comenzar a plasmar un mensaje que queremos convertir en Historia.

Y aquí va mi aportación personal; las dos palabras que se me han venido a la mente para describir en una sola ese proceso de “outlining” de una novela.

La primera palabra es “proyectar”: creo que es una palabra que va un paso más allá de crear ideas sobre una novela o historia. Es una palabra que, además de ello, evoca al proceso de “visualizar” el desarrollo de esas ideas, en vistas a llegar a convertirlas en una verdadera historia. Me parece idónea, debido a que ya intuimos que introduce a la fase de estructuración a la que haces alusión, pero sin ser ajena a su vez al proceso de “outlining”. Además, es una palabra muy familiar para todos los públicos y comprensible en todos sus matices, lo cual la hace muy natural; desde mi punto de vista.

La otra palabra es “perfilar”: una palabra con un significado sencillo pero a la vez con un toque técnico. Se asocia y empasta bastante bien con la idea de “outlining”, evitando así confusiones o malentendidos con el término. “Perfilar una novela”, en mi opinión; es un concepto bastante acertado.

Aunque ambas palabras me parecen perfectas para lo que buscas y al menos a mí me cuesta muchísimo decantarme por una u otra; espero que al menos te hayan arrojado un poco de luz en la búsqueda de esa palabra, y que te sirvan de ayuda.

¡¡Un saludo!!

Reply
    Clara Tiscar - 7 Mayo, 2016

    ¡Gracias Arturo! ¡Esas no se me había ocurrido! Nuestra lengua es tan rica que es imposible encontrar una palabra que lo defina todo! En un principio de las tuyas me quedaba con perfilar, porque proyectar, por lo menos para mí, tiene una connotación más visual o mental y se trata de plasmar en papel todo ese conjunto de ideas para después darle forma. Convertir ideas y notas en algo con un poco de sentido, sí, supongo que proyectar es eso: sacarlo de la cabeza para meterlo en el papel.
    Ay, no sé… ¡vaya lío!
    Apunto tus aportaciones en el post y te anoto para mandarte el libro cuando lo tenga listo. ¡Gracias!

    Reply
      Silvia Parque - 9 Diciembre, 2016

      Iba a decir que “bosquejar” me parece la palabra apropiada, cuando leí el comentario de Arturo. “Perfilar” parece mejor.

      Reply
      Clara Tiscar - 9 Diciembre, 2016

      Hola Silvia, sí, perfilar es una buena opción, para mí es clara porque en inglés le llaman outline (yo he estudiado mucho en inglés). Pero ¿no crees que en castellano tiene una connotación como de algo que se hace por encima, con poca profundidad? Perfilar es tomar cuatro notas, mientras que diseñar es ir más allá… La verdad es que a mí me gustan todas, lo importante es hacer el proceso.

      Reply
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