La motivación de los personajes

motivación en los personajes de una novela

La motivación es lo que impulsa la acción, es la razón por la que tienes ganas, o necesidad, de hacer algo.

Cuando vemos a una persona muy dispuesta, con alegría y energía para ponerse a trabajar, o bailar, o lo que sea que haga, decimos que está motivada. Lo decimos como algo positivo, como si estar decidido a hacer algo siempre fuera positivo.

Creo que reducimos bastante el sentido de la palabra: solo vemos la motivación en alguien capaz de hacer algo que a ti te cuesta.
Pero la motivación va más allá de esta acepción tan del s. XXI, todos necesitamos una motivación, un motor que nos mueva y que nos impulse hacia donde queremos. Cuando no tenemos motivación simplemente dejamos que las cosas nos pasen y nos sentimos víctimas de las circunstancias.

Los personajes de nuestras novelas y guiones también necesitan motivación. La motivación es lo que le hará moverse para conseguir su objetivo. El objetivo es el modo de concretar esa motivación, un mismo objetivo puede responder a motivaciones diferentes.

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motivación en los personajes de una novela

Vamos a verlo con un par de ejemplos:
Llega un chico nuevo a la oficina: va con un bloc de notas apuntando lo que le cuentan, preguntando y demostrando mucho interés.

Su objetivo:
Hacerse con el puesto de trabajo lo antes posible.
Su motivación:
+Pagar los 5 meses de atraso que tiene en la hipoteca y poder asegurar un techo a sus hijos: seguridad, supervivencia
+Llegar a ser el jefe de todo: ambición, poder
Un mismo objetivo puede responder a distintas motivaciones, por eso es básico que tengas claras la motivación de tu personaje quizás incluso antes de decidir sus objetivos.

Lo que quiere conseguir: es el objetivo

Razón por la que quiere conseguirlo: es la motivación

Si conoces las motivaciones de tus personajes, será mucho más fácil adaptar sus objetivos e incluso plantear obstáculos; no se enfrentarán por igual a un mismo problema dos personas con motivaciones diferentes. En el caso del ejemplo, el padre que quiere ofrecer seguridad a sus hijos se mueve con miedo, mientras que el que quiere poder se mueve por deseo.
Para mí, todo se reduce a dos grandes motivaciones:

El miedo y el deseo son las motivaciones humanas universales.

A menudo son motivaciones enfrentadas dentro de un mismo personaje. La motivación es la que impulsa a un personaje a actuar y, por muy enfrentados que estén el miedo y el deseo en su interior, solo uno de los dos marca el camino a seguir.
Hay quien lo reduce todavía más y dice que solo existe una única motivación: el deseo. Puede ser, por qué no. Son dos caras de una misma moneda. El miedo a morir es también el deseo de vivir. Aún y así, creo que no es lo mismo tener miedo a morir que deseos de vivir.
Bertrand Russell, en su discurso de aceptación del Premio Nobel dijo que el motor del hombre, su motivación, siempre es el deseo. Según él hay 4 tipos de deseos

Las 4 motivaciones humanas según Bertrand Russell

  • Codícia
  • Rivalidad
  • Vanidad
  • Amor al poder.

Motivaciones proactivas o reactivas

Es una de las posibles clasificaciones, decidir si la motivación es proactiva o reactiva.
La motivación proactiva es aquella que te impulsa para acercarte a un objetivo, es un impulso que sale de dentro y que es la chispa que enciende el motor. Hablamos de  acción.

La motivación reactiva es aquella que viene impuesta desde fuera. Al personaje le pasa algo y tiene que reaccionar para superar esa situación. Pegarle una patada a una papelera cuando se te escapa el tren es por una motivación reactiva. Generalmente hablamos de reacción, ya que es una acción que no tendría lugar si antes no hubiera ocurrido algo que lo motive.

Motivaciones internas o externas

Igual que pasa con los conflictos, las motivaciones pueden ser internas o externas. Las internas son las que nacen dentro de cada uno, son las que conforman aquello que queremos ser, las que hablan del lugar en el mundo que quiere ocupar el personaje, su ego, su voz interior. El amor, la venganza, la culpa o la ambición son motivaciones internas.

Las motivaciones externas son la otra cara de la moneda, la causa exterior. En algunas ocasiones será una lucha por superarla y en otras una carrera por alcanzarla. La avaricia, el poder o la curiosidad son ejemplos de motivaciones externas.

Al final, da igual si la motivación es interna o externa, si es proactiva o reactiva, si todas ellas dependen de una motivación principal o de dos, lo que importa es que tu personaje esté motivado, toda acción debe responder a una motivación, las novelas avanzan gracias a la acción que, repito, siempre está causada por una motivación.
Aunque no soy muy fan de las clasificaciones las listas siempre vienen bien y he hecho una pequeña lista con motivaciones genéricas que puedes usar para tus personajes, ten siempre claro que, bajo mi punto de vista, estas motivaciones responden a un deseo o a un temor.

Curiosidad

Esta motivación es necesaria en la novela negra, de intriga y en los thrillers, por ejemplo. La curiosidad se manifiesta en forma de querer conocer el resultado de un enigma o de querer aprender a hacer algo. La curiosidad es lo que lleva a muchos a investigar a sus vecinos o a meterse a detectives privados.

Ideales

Las creencias de cada uno son las que mueven la mayoría de sus actos. El honor, la lealtad, la religión, este tipo de motivaciones corresponden a los ideales.

Supervivencia

Esta es una motivación muy clara en muchas novelas, en los thrillers por ejemplo. La supervivencia es el motor que mueve al héroe ya sea por asegurar su propia supervivencia o la de todo el planeta, escalas medias incluidas.

Venganza

Es otra de las motivaciones más habituales en las novelas, alguien que ha sufrido y quiere vengarse o alguien a quien le han arrebatado un ser querido y quiere vengarse. La venganza y la justicia van unidas. Querer hacer justicia es un modo de vengar lo que te han hecho para cada personaje la justicia significará algo distinto. Puedes incluir el odio en este tipo de motivación.

Poder

Conseguir el poder es lo que mueve a muchos personajes, puedes incluir aquí todo tipo de poder: político, económico, sexual…

Amor

Dicen que el amor mueve el mundo, no sé, no lo tengo yo tan claro… el poder también lo mueve, digamos que cada uno tira para su lado en un gran juego del pañuelo. El amor es la motivación que mueve a los personajes de la literatura romántica. El amor puede ser hacia otra persona, hacia uno mismo, hacia la familia, el trabajo… no todo amor es romántico.

Si le diera más vueltas igual saldría alguna más, pero como digo, no creo que clasificar las motivaciones o enumerarlas todas sea lo importante. Lo que necesitas es conocer las motivaciones que tienen tus personajes, sin motivaciones no hay objetivos, sin objetivos los conflictos no tienen sentido para el lector.

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Preparados, listos... ¡Acción! | Novelas y guiones - 27 Abril, 2016

[…] Tus personajes tienen que tener una motivación, una grande para la que escribes la historia y muchas motivaciones pequeñas para cada situación con la que se enfrentan, es decir: cada escena tiene sus propias motivaciones. Cada escena debe ser tratada como una mini historia dentro de tus historias, hablaré de ello en otro artículo. Hoy lo que nos interesa es que todo lo que hace un personaje debe estar motivado, tiene que tener una razón para hacer lo que hace. Por supuesto para que esto funcione el personaje tiene que hacer. Debe ser activo. Y de dónde viene la palabra activo? ¡De acción! ¡Queremos personajes motivados y activos! […]

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