3 funciones básicas de las escenas

By Clara Tiscar | Planificar

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Abr 26
funciones básicas de las escenas

Hay quien escribe del tirón o quien planifica cuidadosamente todos los elementos de su novela antes de lanzarse a escribir (yo soy de estas, ¿te lo había dicho?). Sea cual sea tu estilo a la hora de enfrentarte a la página en blanco, no dejes pasar la oportunidad de revisar si todas las escenas de tu novela cumplen con una función.

Cada escena debe cumplir como mínimo una función dentro de la novela

Es imprescindible que cada una de tus escenas tenga un sentido dentro de la novela. El sentido no lo decides tú porque te parece interesante contar esto o aquello. Toda escena debe cumplir una función dentro de la novela. Pero, cuidado, que cumpla una función no significa que la escena sea imprescindible.

Si la escena no aporta nada nuevo a la novela, si no cumple mínimo una función debe ser eliminada. Pero, y aquí viene lo jodido, que cumpla una función no significa que nos la tengamos que quedar y punto. Hay escenas que son demasiado pobres funcionar por sí solas, por mucha función que cumplan.

Lo ideal en estos casos es aportar mayor contenido (importante y funcional) a la escena o fusionarla con otra para conseguir una escena con más contenido y que cumpla varias funciones dentro de la novela.
Supongo que te debes estar preguntando qué funciones de las escenas son las qué deberías revisar. Pues allá vamos.

3 funciones básicas de las escenas

Yo diría que estas tres funciones deberían estar presentes en todas y cada una de tus escenas. Mi objetivo cuando escribo y planifico mis escenas es que cumplan como mínimo estas tres funciones:

Informar

Una escena debe ser útil a nivel de información. Ya sea información para el personaje o información para el lector.

¡Cuidado! Porque dar información al lector no es tan fácil como parece, siempre tiene que estar justificada y bien distribuida. La información no se suelta y punto. Se incluye en descripciones, forma parte del diálogo, forma parte de la propia acción de la escena…

Un error habitual con la información es ser excesivo. Ser demasiado informativo o descriptivo puede llevarte a aburrir a tus lectores. La información, como decía tiene que estar bien distribuida a través de las diferentes opciones que tienes dentro de cada escena. Ser capaz de dosificar la información y de entregarla a tu lector escondida en sitios distintos hará más interesante la lectura.

Si quieres saber más sobre el abuso de información o intoxicar a tu lector con datos que no le importan lee el artículo sobre infodumping.

Definir al protagonista – caracterizar

Otro detalle que no puedes olvidar en cada una de tus escenas, o por lo menos en la mayoría, es la de caracterizar a tus personajes.

Es importante caracterizar al personaje, como lo haces con cualquier otra información: de forma dosificada y bien distribuida.

Es decir: entrega la información cuando toque. No sirve de nada, o más bien es molesto, que me digas que un personaje se altera fácilmente si no me lo muestras alterado. Un error habitual es explicárselo al lector, sin mostrarlo, y unas escenas más tarde ver al personaje alterado. O peor, decirle al lector que el personaje se altera fácilmente y no verle perder la paciencia ni una sola vez a lo largo de toda la novela.

Lo ideal es que el lector se haga a la idea de cómo es el personaje viendo al personaje actuar. Es lo que queremos los lectores. El narrador apenas debería pintar nada en todo esto. Un personaje no se define por lo que dice sino por lo que hace.

Los personajes pueden ser contradictorios. Y los lectores pueden llegar a sus propias conclusiones, no menosprecies al lector explicándole lo que él puede deducir cuando vea actuar al personaje o ser contradictorio.

Un personaje tampoco debe hablar de sí mismo y contar cómo es o cómo no es a no ser que esté mintiendo y después le veamos actuar de otra forma. Así, si lo haces de forma consciente, estás caracterizando a un personaje que cree que es algo que no es. O se lo muestras al lector tal como se ve él y cómo le ven los demás.

Avanzar la trama

Por supuesto, cada escena debe suponer un cambio para la historia. Si no hay avance de trama estás deteniendo la historia y dándole vueltas a un tema mientras no ocurre nada. Lo ideal sería que añadieras acción a tu escena para que la trama avance y para que el personaje no esté igual cuando empezó la escena que cuando la terminó. Aunque sean cambios psicológicos que entenderemos o veremos después.

En resumen estas son tres de las funciones más importantes de las escenas y, como decía antes, creo que es importante no perderlas de vista y tratar de que todas tus escenas tengan un poquito de cada una de ellas. Cuantas más funciones cumple la escena en la novela más capas tiene tu narración y más profundidad le darás a la historia y a los personajes.

¡Es tu turno! ¿Qué es lo que revisas en las escenas y lo que recomiendas que no nos olvidemos nunca?

About the Author

Soy Clara Tiscar, escritora y mentora de autores. Trabajo con autores perseverantes que creen en su talento y quieren mejorar su técnica.

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