Escribir: renuncias y arañazos | Clara Tiscar

Escribir: renuncias y arañazos

By Clara Tiscar | Técnicas narrativas

Ene 22

Esta semana he colgado en Facebook y Twitter una foto con una frase de Ray Bradbury que saqué de mi post 10 consejos locos para escritores. Escribe cada día, recomienda Bradbury, algo totalmente lógico si hablamos de personas que quieren dedicarse a escribir, ¿verdad?

Mucha gente me dice que ojalá, que quién pudiera tener tiempo para escribir cada día. ¡Pues si no escribes no vas a ser escritor!

Si eres de los que tiene muchas ideas pero nunca encuentra el tiempo para escribir este artículo es para ti.

Para ser escritor tienes que escribir (y leer)

Para ser experto en algo se requiere práctica. Mucha práctica. Y eso solo se consigue sumando horas y horas y horas. Piensa en los pilotos de aviones, no les dejan pilotar solos hasta que llevan no se cuántas horas de vuelo sumadas. O en los submarinistas, que no pueden acceder al nivel superior sin un mínimo de inmersiones.

Escribir es lo mismo. ¿No dicen que para ser experto en algo tienes que haber practicado durante 10.000 horas? Pues para ser escritor no te queda otra que escribir. Y para saber escribir no te queda más remedio que leer, y leer de todo: lo bueno, lo malo, lo regular.

Está bien que hagas cursos de escritura creativa y que tengas ciertas nociones de construcción de historias. Pero eso también lo consigues leyendo. Y los problemas de construcción de historias o de personajes los descubres escribiendo y viendo que te falta algo, o dejando leer tus historias a otros y escuchando sus críticas.

Así que si quieres ser escritor tienes que escribir. Y escribir con la única ambición  de sumar horas a tu carnet de experto, intentar vender lo que escribes antes de determinadas horas de vuelo es como lanzarte del avión sin paracaídas.

Para escribir hace falta escribir y para escribir bien hace falta escribir mucho. Y tienes el tiempo, créeme que lo tienes. Estoy segura. Aunque quizás debas hacer algunas renuncias y arañar tiempo a otras cosas. Pero querer es poder. Constantemente me preguntan de dónde saco el tiempo para escribir. Y no es que saque tiempo sino que no lo pierdo en otras cosas menos importantes (para mí).

¿De dónde saco tiempo para escribir?

Puedo darte ideas,  como comprenderás no puedo decirte a qué hora tienes que escribir, pero sí puedo asegurarte que si quieres, puedes. Analiza a qué dedicas tu tiempo y piensa qué podrías hacer para sacar una o dos horas al día para escribir. Mejor una, o media, que ninguna. Escribir es un hábito y necesita practicarse a diario para que fluya bien. Es como hacer deporte. Si no lo haces cada día entre que calientas y te pones ya ha pasado el rato y no aprovechas nada. Y al día siguiente te da tanta pereza que ya no vas.

Tiempo-para-escribir

Renuncias que puedes hacer por escribir

Despiértate antes

Escribe una hora de madrugada. Es posible que por la noche tengas sueño antes, pero ¿qué haces por la noche? Ver la tele. Apaga la tele media hora antes cada día y araña media hora a tus horas de sueño. Si escribir es lo que te hace feliz (y debería ser así si quieres ser escritor) no te costará despertarte antes. Además, si los que viven contigo siguen durmiendo descubrirás el placer de trabajar en silencio.

He leído sobre autores que se despiertan a media noche, escriben una o dos horas y vuelven a dormir para despertarse a su hora y continuar con su “vida normal”, a mí me gusta escribir de madrugada, sobre todo los fines de semana, cuando están todos en casa, entre semana llevo un horario de oficina y escribo a horas más normales.

Pierde menos el tiempo

¿Cuántas horas dedicas al día a mirar Twitter, Facebook, periódicos digitales? ¿Cuántas a contestar whatsapps? ¿Cuántas a jugar al candy crush?  Si eso lo haces fuera de horas de oficina o trabajo, pon un límite a tu tiempo online, y el resto dedícalo a escribir. Con suerte, encontrarás un momento por la tarde, o después de cenar, en el que arañando ratos  y condensando las otras cosas, puedas sumar una hora dedicada a la escritura.

No mires tanto la tele

Total, para lo que hay que ver… Selecciona y renuncia. Si ves la tele tres horas cada día puedes renunciar a la mitad y sacar hora y media para escribir. Hoy en día es más fácil que nunca. Contenidos a la cara. Dedica un rato a ver lo que te interesa, no hace falta que sigas los horarios que marcan las cadenas, ya lo sabes.

Aprovecha el fin de semana

La siesta mola un montón y estar sin hacer nada también, pero igual ha llegado el momento de recogerse antes el viernes y el sábado por la noche para poder madrugar los fines de semana y dedicarlos a lo que te gusta. No me digas que no puedes encontrar un par de horas sábado y domingo para escribir.

No estés sin hacer nada

¿Cuántas horas dedicas a no hacer nada?  Yo hace años que no estoy sin hacer nada, ya no sé cómo se hace eso. Si ese es tu problema, aprovecha esos tiempos de descanso sin hacer nada para escribir. Si no te compensa, porque vas demasiado cansado es que igual escribir no es lo tuyo. Te gusta soñar con ser escritor, pero no ser escritor.

Busca tus propios huecos arañando y renunciando

Si comes en la oficina y tienes dos horas, come en veinte minutos en tu mesa y dedica el resto del tiempo a tu pasión, ya trabajarás cuando sea la hora de “volver a la oficina”. Seguro que en tu día  a día hay cosas a las que puedes renunciar, tiempo que puedes arañar y personas que te quieren y que te echarán un cable… Mientras tu mujer baña a los niños y hace la cena puedes escribir (ya la compensarás madrugando el fin de semana y dejando que duerma ella).  O mientras tu marido se lleva a los niños al parque a patinar, tú te quedas en casa escribiendo.

Ve en tren a trabajar y escribe en una libreta en lugar de pasarte la mañana en un atasco. Seguro que se te ocurren tus propias renuncias y arañazos: querer es poder.

Analiza tu tiempo y organízate, decide cuál es tu momento cada día y pase lo que pase respeta tu tiempo de escritura.

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About the Author

Soy Clara Tiscar, escritora y mentora de autores. Trabajo con autores perseverantes que creen en su talento y quieren mejorar su técnica.

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(12) comments

Pilar 18 febrero, 2018

Muy cierto tu artículo, !cuanto tiempo perdido en distracciones y en ladrones de tiempo! Eso es lo que más me fastidia,dedicar lo más valioso que tenemos a cosas que no nos aportan en absoluto. Pero no me eximo de culpa, aunque lo intento, el día nunca me da para todo…No obstante voy a poner en práctica tus consejos y procuraré sacar unos minutos para escribir cada día. Muchas gracias!

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    Clara Tiscar 20 febrero, 2018

    Contabilizar tu tiempo y tus resultados ayuda. Anota cuánto tiempo escribes y cuántas palabras e intenta superarte cada día. Si también llevas un registro de en qué pierdes el tiempo, te dolerá más perderlo. A mí me bastó para ver en qué se iba la batería del móvil y cuánto tiempo diario estaba en cada aplicación para cortar de raíz las veces que leo (ya ni te cuento las que contesto) en whatsapp. De hecho, cuando trabajo lo desactivo mediante una aplicación que me evita todo contacto con internet.

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Yolanda 30 enero, 2018

Verdad, dolorosa verdad. Me he sentado a meditar y me he dado cuenta de cuántos minutos al día puedo arañar. Gracias por tus consejos.

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    Clara Tiscar 5 febrero, 2018

    Pues nada, dentro de un tiempo déjame otro comentario para contarme cuánto has escrito y si vale o no la pena 😀

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José María 27 enero, 2018

Hola Clara, completamente de acuerdo con aprovechar al máximo el tiempo del día y sacando tiempo de dónde sea. ora sea levantándose antes, ora no perdiendo el tiempo mirando la televisión o el móvil. A mi me ha venido muy bien hacerme socio de Netflix. Disfruto de una serie o una película durante el tiempo que dura. Ni más ni menos. Además, nos lo aplicamos los que vivimos ahora en casa. En mi caso, la verdad es que no sé sin hacer nada. Me dicen que soy metódico y disciplinado y, creo, que es cierto, pero me falta planificación. Por el tipo de libro que estoy escribiendo, al estilo de “Ordesa” de Manuel Vilas, no planifico lo que escribo. Más bien me pongo delante del ordenador y dejo que fluyen los recuerdos e ideas. Por ahora no me va mal. En breve compartiré lo que llevo escrito. Hoy, por citar un ejemplo, he escrito tres horas seguidos para dos caras de folio. Es esto es lo que creo que es lo más duro de intentar cumplir los sueños de ser escritor pero, en mi caso, estoy dispuesto a sacrificar tiempo y horas de dónde sea.
Un abrazo y seguimos,

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    Clara Tiscar 5 febrero, 2018

    Pues sí, es la constancia lo que te lleva a conseguir tus metas. ¡Sigue así!

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Omar Salgado 28 diciembre, 2017

Clara Tiscar
Agradezco su interesante articulo; es tal cual usted lo describe; aunque siempre es dificil dejar de hacer otras cosas que nos quitan tiempo; es bueno saber que no llegaremos lejos, ni alcanzaremos ha lograr buenos trabajos literarios sin esfuerzo, sin comprometernos con la tarea, en mi caso yo lo hago y lentamente voy cosechando frutos.
Me agrada su enseñanza y la almiro
Feliz Año Nuevo

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Rafael 10 noviembre, 2017

Muy interesante este artículo, la verdad que me ha servido para darme cuenta de que si uno quiere algo tiene que ir a por ello. Gracias Clara por compartirlo.

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    Clara Tiscar 11 noviembre, 2017

    ¡De nada! Gracias a ti por leer y comentar. Me alegro de que te resulte útil.

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[…] con tener otro trabajo. Se trata de aceptar, en este caso, que para llevar a cabo tu sueño deberás renunciar a otras cosas. Todo tiene consecuencias, algunas son inevitables y si no estás dispuesta a pasar por ellas más […]

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Piper Valca 27 julio, 2016

Muy buen comentario. Lastimosamente los escritores, como los artistas en general y los deportistas, debemos dar un porcentaje de más para lograr nuestras metas. Sacrificio como el sueño en mi caso. Excelente artículo.

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    Clara Tiscar 28 julio, 2016

    Hola Piper, tienes razón, el sueño o la vida social son los principales damnificados.

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