Cómo escribir cuando no tienes tiempo para nada

By Clara Tiscar | Técnicas para escribir

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Ene 08
tiempo para escribir

La vida da mucho trabajo. Si tienes hijos, ya ni te cuento. Una de las principales preocupaciones de los que sueñan con ser escritor es de dónde sacar el tiempo para escribir.

No voy a ser yo la que te diga que si quieres puedes, cada uno conoce sus circunstancias y podrías pensar que las mías no son las más indicadas para dar consejos puesto que yo no tengo que ir a una oficina a trabajar y cumplir con unos horarios. Pero te aseguro que mi lucha con el tiempo y el dinero es la misma que la tuya, todo tiene pros y contras.

Asumamos que tu día está completo. Te despiertas pronto, para ir a trabajar, vuelves a casa y apenas tienes tiempo para sentarte hasta que llega la hora de ir a dormir. Puede que tengas niños pequeños, que llegues muy tarde, que tengas horarios infernales o mucho tiempo de desplazamiento…

Imagina que consiguieras una hora cada día. Al cabo del año son 365 horas. ¿Cuánto podrías escribir en 365 horas?

La semana que viene hablaré sobre cómo aprovechar tu tiempo de escritura. Esta semana vamos a intentar rascarle a tus días dos medias horas que dedicarás a escribir.

Pero antes quiero dejar claro que escribir es mucho más que teclear. Hay una serie de trabajo que puedes hacer lejos del ordenador. Una novela, o un guión, deberían ser el resultado de varios procesos.

Siempre defiendo que escribir, planificar y estructurar deben ser procesos separados. Puedes ver este vídeo en el que te lo cuento.

Escribir es más fácil si sabes lo que tienes que contar. Es una de las cosas que comentaba en el artículo “cómo escribir 1000 palabras por hora”. Cuando has planificado y estructurado previamente, escribir es divertido y lo puedes hacer sin bloquearte.

Por tanto, lo primero que tienes que tener claro es que para escribir necesitas dos tipos de tiempo:

Un tiempo para pensar, y que puedes llevar a cabo de muchas formas posibles.

Un tiempo que pasarás frente al papel o al ordenador.

Esto es importante a la hora de planificar tu agenda y de ver de dónde arañas esos minutos que acabarán sumando media hora o una hora. Lo ideal sería que fueran momentos separados, como decía hablaré de ello en profundidad en el próximo artículo.

Estoy convencida de que puedes arañar 60 minutos al día en dos bloques de 30 minutos. ¿Lo intentamos?

¿Cómo organizas tu tiempo?

​¿Cómo es tu día?

Lo primero de todo es determinar cómo son tus días. A qué dedicas cada minuto de tu tiempo. Te voy a pedir que lo hagas. Te garantizo que tendrás sorpresas.

Cronometra tu día

Empieza ahora mismo, suma el tiempo que estás dedicando a la lectura de este artículo. ¿Dónde lo has encontrado? ¿En las redes sociales? ¿Cuánto tiempo llevas en ellas?

Mañana en cuanto te despiertes, reloj y libreta en mano (me vale que lo unifiques en el móvil) apunta todo lo que haces. A qué hora empiezas y a qué hora acabas. Todo. Hazlo dos o tres días. Puede que al segundo o tercer día ya estés aplicando cambios sin necesidad de leer el siguiente punto.

¿En qué pierdes el tiempo?

¿Qué haces cuando desde que suena el despertador hasta que te pones trabajar?

¿Qué haces en tu tiempo libre?

Cuando llegas a casa después de trabajar, ¿cuál es tu rutina?

¿Cuánto tiempo tardas en elegir tu ropa, maquillarte, afeitarte, ducharte, peinarte?

¿Cuánto tiempo tardas desplazándote? ¿Qué haces mientras te desplazas? ¿Piensas? ¿En qué piensas?

Cómo evitar perder el tiempo

Corta toda distracción

Redes sociales, tiempos ociosos sin hacer nada

Para evitar las distracciones usa tu fuerza de voluntad.

Si te vas sin darte cuenta, usa aplicaciones que corten el acceso a Internet y las aplicaciones móviles que te roban el tiempo. Puedes encontrar unas cuantas en este artículo. Yo, personalmente, uso Freedom, y mientras está activo no recibo ningún mensaje de whatsapp. Aunque ya hace tiempo que puse en silencio casi todos los chats y que solo me conecto un par de veces al día. Soy poco social, prácticamente nunca soy la que envía el primer mensaje, me limitaba a responder y leer… hasta que un día descubrí que ¡pasaba 60 minutos al día en whatsapp!. No quiero ni pensar cuánto pasan las típicas personas que envían un mensaje de buenos días a todos sus grupos, las que contestan a todos los mensajes y encima ponen chistes y fotitos. Buf. Me estreso solo con pensarlo.

Te toca a ti. ¿En qué pierdes el tiempo? Tienes una lista. Échale un vistazo a todo lo que has hecho, ¿cuántas cosas prescindibles hay en tu lista? ¿Puedes reducir el tiempo que les dedicas? O mejor: ¿puedes eliminarlas?

¿No estarías dispuesto a renunciar a esas cosas por escribir?

Podrías pagar por tener más tiempo

Por ejemplo, contratar a alguien para que te ayude con las tareas domésticas (o pedirle a tu pareja que haga tu parte para tú tener más tiempo).

Comprar un coche para no ir en transporte público (o al revés, ir en transporte público para poder aprovechar ese tiempo).

¿Y cuando no pierdes el tiempo?

Optimiza

Estoy convencida de que hay procesos que puedes optimizar. Compruébalo haciendo las cosas con un cronómetro en la mano. Sé creativa y piensa la forma que tienes de optimizar estos procesos o de convertirlos en sistemáticos.

Si eres de las que tarda quince minutos eligiendo la ropa, déjala toda preparada una vez la semana intentando no dedicar más de 15 minutos. Cada día, a la hora de vestirte te ahorrarás 15 minutos.

Si eres de las que se maquilla y necesita media hora, intenta hacerlo en diez minutos. Cada día, crono en mano, como si fuera una competición, hasta que aprendas. Y acabas de ganar media hora por las mañanas (35´de hecho). Si te levantas media hora antes o si también optimizas el tiempo del desayuno… ¡podrías tener una hora extra al día! Los chicos también hacéis muchas cosas que os hacen perder el tiempo, casi todo se puede optimizar.

Haz otras cosas con el crono en la mano y busca la manera de mejorar el proceso para hacerlo en menos tiempo. Seguro que hay un montón de cosas que podrías hacerlas aplicando algún sistema que las optimizara.

Renuncia a algo

¿Ves la tele un par de horas cada día? ¿Llamas a tu madre, tu hermana, tu mejor amigo y les cuentas todo con pelos y señales? ¿Limpias a fondo los baños? ¿Planchas ropa cada día?

Seguro que algunas de las cosas que haces podrían reducirse. Son necesarias, no como las del primer punto que eran prescindibles. Pero recuerda que no te sobra el tiempo.

Podrías dormir un poco menos. Si por la noche eres de los que no son capaces de hacer nada, pero necesitas dormir tus horas, renuncia a ver la tele. Acuéstate antes y levántate antes. Te maravillarías de las cosas que puedes hacer en una hora mientras la casa duerme. 

Si no puedes madrugar, pero por la noche funcionas bien, renuncia a dormir y escribe esa media hora por la noche, acuéstate media hora más tarde. O renuncia a ver la tele y dedica el tiempo a la escritura.​

Comer en la oficina en lugar de ir a casa, o comer en menos rato si después puedes salir antes o aprovechar la hora de comer para trabajar en tu novela hasta que empiece el horario laboral. Si tienes un tiempo desaprovechado a la hora de comer podrías intentar usarlo para alguno de los procesos de escritura. 

Hay muchas cosas a las que puedes renunciar. No todo tiene que ser drástico o desagradable. Si de verdad quieres escribir habrá renuncias que valdrá la pena hacer. 

Yo renuncié al dinero. Cuando dejé de trabajar en un trabajo "normal", renuncié a tener un trabajo con sueldo fijo, para empezar a ser blogger, muy mal pagado y que solo hacía a media jornada. Pero eso me enseñó un montón sobre escritura y productividad, pagaba los gastos mínimos imprescindibles y me permitía tener tiempo para otras cosas, entre ellas vivir y escribir. 

tiempo de escritura

¡Tengo media hora! ¿Ahora qué?

Reserva un tiempo en el que puedas escribir, tú y tu ordenador, nada más. Media hora al día mejor que nada. Son 180 horas al año. Puedes escribir muchas páginas en esas horas. Borrar muchas más, reescribir, editar… Media hora al día es mucho tiempo comparado con nada.

Separa los procesos: planificar, estructurar, escribir, corregir.

Planificar es tiempo que puedes compartir con otras cosas:

Tareas de casa: cocina, limpieza, plancha…

  • Pasear al perro
  • Hacer deporte
  • Desplazarte
  • Esperar

Seguro que ya lo haces: escribes una lista de la compra mentalmente, mientras haces algo ya estás planificando lo que harás después, solo se trata de aplicarlo a la escritura. 

Para poder hacer esto deberías tener un plan, saber qué tienes que planificar y diseñar cada vez, no solo para diseñar mejor tu novela sino para aprovechar el tiempo.

¿Qué ganas llevando todo el día la novela en tu cabeza?

Pues justamente eso, que la tienes todo el día en la cabeza, que forma parte de tu día a día, la vives, la sueñas, la hueles, la piensas a todas horas.

Si lo haces, desarrollarás mejor tus historias, aunque solo sea porque piensas más en ellas.

Descubrirás o planificarás tu historia antes, no dependes de la inspiración sino que dedicas cada día un rato a pensar en tu historia.

Te morirás por escribirla. Y cuando la escribas (en tu tiempo de escritura) la escritura será mucho más fluida porque conoces la historia, ya sabes lo que tienes que contar y te mueres por escribirla. Si escribes sin bloqueos, te apetecerá seguir escribiendo al día siguiente. Si escribir es una tortura, lógicamente no querrás volver a hacerlo. Por eso planificar es tan importante, y más si dispones de poco tiempo. 

Debes tener un plan

No te servirá de nada arañar momentos al día si no sabes qué hacer con ellos. Es importante que cuando planifiques mentalmente tengas claro lo que planificas y que después lo anotes de forma esquemática y muy resumida para no olvidarte. Dibujos en libretas que solo entiendes tú.

Si aún y así no lo ves claro, quizás escribir no es para ti. O quizás es porque no has comprobado lo que se siente al escribir y cumplir objetivos. Inténtalo, cuando lo hagas, verás si te compensa o no. Si no, siempre puedes volver a hacer lo que haces ahora. Pero si te compensa a tendrás un hábito nuevo que habrás adquirido eliminando muchos malos hábitos.

La semana que viene te contaré cómo aprovechar esta media hora de escritura al día, pero es básico que dediques desde ya media horita para pensar y planificar.

Cuando lleves tiempo haciéndolo y el método sea una rutina podrás estar escribiendo una novela, planificando otra y corrigiendo una tercera. Pero como decía, hablaré de ello la semana que viene. Lo importante ahora es que veas cómo arañar esas dos medias horas diarias.

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About the Author

Soy Clara Tiscar, escritora y mentora de autores. Trabajo con autores perseverantes que creen en su talento y quieren mejorar su técnica.

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(6) comments

Carmen 9 Marzo, 2017

Hola Clara, me encantó leer sobre la organización del tiempo. Hay que hacerlo con seriedad y compromiso. Espero con curiosidad el siguiente tema sobre cómo aprovechar los 30 min de escritura. Soy muy cumplida en artículos por encargo, pero mis proyectos no los trato con tanto respeto. Creo que es auto boicot. ¿Algún consejo? Gracias y saludos, Carmen.

Reply
    Clara Tiscar 9 Marzo, 2017

    Hola Carmen.
    Sí, tendemos a autoboicotearnos. Para qué vamos a hacer eso si no va a ninguna parte, para qué voy a perder el tiempo si me pagan por otra cosa…

    A mí me funcionó el refuerzo positivo. Escribía y me sentía bien y me esforzaba por sentirme bien de forma consciente, por disfrutar de la sensación. Cuando no escribo es como cuando no hago deporte, es una de mis válvulas de escape y no es algo inmediato pero me voy poniendo de mal humor, me voy voliendo gris. Así que como no me gusta nada sentirme así junto una cosa con otra y consigo tener siempre ganas de escribir (ficción, quiero decir). Otro tema son los compromisos. Ponte fechas límite… claro, que si no las cumples no pasa nada, pero sí que pasa, que te fallas a ti mismo y vuelves al gris ;D

    Reply
K. Marce 9 Febrero, 2017

Yo solía trabajar un promedio de setenta horas semanales en mi trabajo como asistente de banquetes en un hotel. Tenía una jornada agotadora, que no me daba respiro ni los fines de semana, pese a amar mi trabajo decidí renunciar a él, para dedicarme a escribir. Ahora, que estoy full time en casa, ¡ocurre lo mismo! Sin importar a la hora que me levante, no logro avanzar en mi escritura tanto como quisiera. Otros miembros de mi familia se mudaron a casa, se alteraron las rutinas y las obligaciones ahora parecen mayores.

Soy una persona que no puede decir “no” a las responsabilidades. Aunque mi hora preferida para escribir, siempre fue en la madrugada, (por no tener interrupciones) he roto esa rutina. Antes escribia desde las diez de la noche a tres o cuatro de la madrugada, y dormía cuatro-seis horas. No tengo problemas por dormir poco (de hecho ahora tambien lo hago, ya que me despierto pasadas esas cuatro-seis horas), pero volver a tomar la rutina es lo que me está costando hacer. Creo que si no me decido, no lograré lo que espero hacer. Solo es volver a mi rutina nocturna, ya que ahora tengo interrupciones a las diez de la noche, compartiendo una película o en charlas en familia. Para mí, la familia es primero, pero no puedo vivir sin escribir… enorme dilema. :S

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    Clara Tiscar 13 Febrero, 2017

    Ay, el tiempo. Es como el dinero, más tienes más gastas. Se me ocurre que igual podrías cambiar un poco tus horarios, despertarte antes, escribir de madrugada cuando todos duerman y dejarlo ya hecho para cuando la casa esté en marcha. El resto del día para ellos. Cambiar el reloj biológico es un poco duro, pero puedes ir probando despertarte un poco antes, durante dos o tres días, al cuarto avanzas el despertador un cuarto de hora y así hasta llegar a la hora deseada. Por supuesto tienes que acostarte antes, pero si te despiertas antes también te entrará el sueño más pronto… Es una idea. Es como lo de ahorrar a principio de mes, cuando tienes todo el sueldo en lugar de esperar a fin de mes a ver qué sobra. Porque nunca sobra nada.

    Reply
Antonio Pulido 12 Enero, 2017

Gracias por los consejos. El tiempo (la falta de él) siempre ha sido lo que me ha refrenado a la hora de escribir, y también el no planificar. Tengo varios amigos que escriben y publican y siempre me pregunto de dónde sacan tiempo para hacerlo.

Reply
    Clara Tiscar 17 Enero, 2017

    Pues, Antonio, creo que la planificación ayuda mucho a salvar la falta de tiempo. Y, por supuesto, las renuncias. Seguro que tus amigos están renunciando a pasar tiempo de ocio, con la familia, al descanso… Escribir es un placer, pero también implica sacrificio.

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