El antagonista: un personaje imprescindible | Clara Tiscar

El antagonista: un personaje imprescindible

By Clara Tiscar | Técnicas narrativas

Abr 05
El antagonista: un personaje imprescindible

Hay dos personajes imprescindibles en toda novela: el protagonista y el antagonista. Del protagonista nunca nos olvidamos, pero ¿qué pasa con las novelas que no tienen (un buen) antagonista? Carecen de interés. Les falta algo. La figura del antagonista es una presencia obligada.

El antagonista: un personaje imprescindible

Quién es el antagonista

El antagonista es el responsable de ejercer oposición al protagonista.

En toda historia debe haber un conflicto. La historia es la explicación de cómo el protagonista supera ese conflicto.

Los conflictos son triangulares porque tiran de él desde dos extremos distintos, el protagonista y el antagonista.

Si el conflicto es lo que separa al protagonista de su objetivo, el antagonista es la fuerza que produce ese conflicto.

El antagonista puede ser cualquiera, también el protagonista

Sí, el antagonista puede ser el mismo protagonista. A veces luchamos contra nosotras mismas: miedos, creencias, problemas de carácter, limitaciones físicas…

El antagonista no tiene que ser una persona

Antagonistas también pueden serlo otro tipo de fuerzas como la naturaleza, las enfermedades, la economía, la política…

En la mayoría de casos podremos personificar al antagonista “concepto” en un personaje: el banquero que se queda con las casas de los pobres, el político que legisla en contra de los pobres, las constructoras que hacen subir el precio de la vivienda…

El protagonista necesitará a alguien que represente aquello con lo que lucha para poder personificar su batalla.

Es necesario que en toda novela haya un antagonista

Es verdad que no tiene necesariamente que ser alguien físico ni estar presente, pero el antagonismo es algo que necesita toda novela. Si el personaje tiene un conflicto, alguien, o algo, tiene que estar poniéndole obstáculos para que no supere su conflicto.

El antagonista: un personaje imprescindible

¿El antagonista siempre tiene que ser el malo?

No. Rotundamente no. El antagonista no necesariamente tiene que ser malo, en el sentido de tener malas intenciones, pero su objetivo es contrario al del protagonista. Imagina una rivalidad entre dos deportistas que son amigos, no hay uno malo, pero son antagonistas porque solo uno puede conseguir la victoria. O imagina una madre que evita que su hijo tome sus propias decisiones y aleja de lo que quiere, pero lo hace pensando que es lo mejor o porque no sabe hacer las cosas de otra forma.

Misión del antagonista

La misión del antagonista está clara: poner al protagonista en dificultades, pero no cualquier tipo de dificultad servirá, tienen que ser obstáculos para la consecución de su objetivo.

La razón por la que el antagonista genera problemas al protagonista, su objetivo, no tiene que ser malintencionado. Bastará con que sea contrario al objetivo del protagonista, pero como has visto en el punto anterior, el antagonista no tiene que ser necesariamente malo.

¡Cuidado! Los obstáculos con los que se encontrará el protagonista no siempre estarán servidos por el antagonista. El protagonista tendrá que luchar contra otras circunstancias y personajes que entorpecerán o frenarán su acercamiento al objetivo.

Cómo diseñar un buen antagonista

El antagonista es igual de importante que el protagonista y es necesario que como escritora lo conozcas y lo trabajes igual de bien.

Necesita objetivos y motivación, que son los que le impulsan a actuar como lo hace.

Además, necesita ser creíble, una buena forma de conseguirlo es creando personajes defectuosos, huye de lo perfecto. Si tu antagonista tiene puntos débiles tu protagonista podrá usarlos a su favor, y también podrás usarlos para que la lectora empatice con el antagonista y pueda tener dudas y reflexionar sobre lo que lee.

Diseñar un buen antagonista, complicado de vencer, complejo a nivel psicológico, enriquecerá la trama y dificultará la consecución del objetivo.

Y tú, ¿cómo diseñas a tus antagonistas?

About the Author

Soy Clara Tiscar, escritora y mentora de autores. Trabajo con autores perseverantes que creen en su talento y quieren mejorar su técnica.

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(6) comments

Ester 8 abril, 2018

Gracias Clara por este artículo y por recordarnos la función tan importante que tiene el antagonista en una historia y sobretodo, que no tiene por qué ser una persona.

Sí, en mi primera novela usé a una antagonista, que era una mujer “malvada” que ponía a las tres protagonistas en problemas.
En esta segunda novela el antagonista son los propios impedimentos que se van encontrando los dos protagonistas para conseguir sus objetivos, y para uno de ellos, además, el pasado y sus propias experiencias.

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    Clara Tiscar 10 abril, 2018

    Hola Ester,
    Cuando dices “propios” impedimentos, supongo que te refieres a que son provocados por los protagonistas. Si son externos, cuidado, nada puede ser casual.

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Catherine 8 abril, 2018

Hola, saludos

Yo quiero escribir, pero para la televisión, y el cine, sueño con ver mis historias en la pantalla grande, no en un libro.

¡Ayuda!, por favor, ¿Es ese el camino correcto?

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    Clara Tiscar 10 abril, 2018

    Hola Catherine,
    Hay muchos puntos en común entre un guion y una novela: protagonistas, conflictos. La diferencia es que las escenas de los guiones deben tener características o limitaciones que no tienen las de la novela y, por supuesto, el formato en el que lo escribes no tiene nada que ver.

    Reply
Emma Claus 5 abril, 2018

Si, yo uso los antagonistas. Para mi son algo más difíciles de crear, porque me gusta que no se les note que son el antagónico, que sean parte de la sorpresa de la historia. Gracias por tus artículos, Clara.
Un abrazo desde Colombia.

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