Creencias erróneas sobre la planificación de una novela | Clara Tiscar

Creencias erróneas sobre la planificación de una novela

By Clara Tiscar | Planificar

Mar 09
Creencias erróneas sobre la planificación de una novela

¿Crees que planificar una novela te resta creatividad? ¿Quizás crees que las historias llegan a ti y tienes que respetarlas tal cual llegan? ¿Crees que tener la idea en tu cabeza es una garantía suficiente para ponerte a escribir? Pues yo creo que tienes creencias erróneas sobre la planificación de una novela y hoy quiero rebatírtelas.

A pesar de esto muchas reniegan de la planificación y dicen no llevarla a cabo; pero yo creo que, poco o mucho, casi todas planificamos. Sobre todo cuando ya has intentado escribir un libro sin ningún tipo de plan y has fracasado en el intento.

Hace unos días hablaba de para qué usar el primer borrador de mierda de una novela.

La mayoría de escritoras empezamos a escribir de forma intuitiva. El primer paso suele ser darle vueltas a la idea en la cabeza y después escribir un borrador. Eso ya es planificación. Mal aprovechada, si conviertes ese primer borrador en un manuscrito, pero planificación al fin y al cabo.

¿Crees que la planificación no sirve de nada? ¿Que te hace perder el tiempo? ¿Que te resta creatividad? ¡Vamos allá!

Rebatiendo razones para no planificar

No hace mucho, pregunté a las personas que me siguen en Facebook por qué no les gustaba planificar antes de escribir. Sus respuestas no fueron ninguna sorpresa. Siempre me suelen decir lo mismo cuando hablo de planificación a quien ha decidido no planificar. Así que aquí van, cada una de ellas con mi explicación sobre por qué son creencias erróneas.

1. Me quita creatividad

No es cierto. De ninguna de las maneras. Planificar es precisamente la forma para asegurarte de ser creativa.

Cuando planificas lanzas muchas ideas, unas te llevan a otras, lo que hace que seas mucho más creativa. Después, tendrás muchas más opciones para elegir, por lo que puedes asegurarte que el resultado será mejor, más creativo porque no te has quedado con lo primero que se te ha ocurrido.

Planificar es la fase más creativa de todas

Además, toda la fase de planificación se realiza con el modo “creativo” encendido, por lo que tienes mucho más tiempo para desarrollar las ideas, encontrar otras, conectarlas…

Cuando escribes ya no estás en fase creativa, sí, escribir es creativo, pero la creatividad que usas es distinta. Para escribir te pones un sombrero diferente y buscas palabras para expresar de la mejor forma algo que ya conoces. No es el mismo tipo de creatividad que necesitas para inventarte algo.

Separando procesos obtienes mejores resultados

Cuando te centras en una sola actividad y te concentras en ella por completo, es cuando consigues hacerlo mejor. Sin distracciones y concentrando todos los esfuerzos.

Cuando estás mezclando actividades y necesitas ser analítico y creativo a la vez, rindes a niveles inferiores porque tienes encendida dos áreas del cerebro distintas. Lo mejor es separar procesos.

Planificar no implica que no puedas tener más ideas

Por supuesto, planificar no resta oportunidades a que después, durante la escritura, también seas creativa. Tendrás nuevas ideas, exactamente igual que cuando no planificas.

La diferencia es que al haber planificado verás si te encajan y qué cambios tienes que hacer para que no sean un problema.

2. Me hace perder el tiempo

Puede parecer que dedicar semanas, o meses, a planificar una novela es una pérdida de tiempo, porque podrías estar escribiéndola. Pero en realidad lo que haces es asegurarte de que cuando escribas nunca te bloquearás. Conocerás la historia al dedillo por lo que siempre sabrás lo que tienes que escribir y, por tanto, podrás escribir mucho más rápido y mucho mejor porque habrás tenido tiempo de visualizar o imaginarte esas escenas, presenciar los diálogos y tener todos los detalles de lo que ocurre.

Además, mientras escribes se te pueden ocurrir otras ideas, ya te lo contaba en el apartado anterior. Tener una planificación previa te permite encajar esas nuevas ideas en el esquema de tu novela y poder ver qué queda afectado o qué cambios tienes que realizar para poder introducir esos cambios.

La reescritura no suele modificar la estructura

Lo bueno de planificar y de decidir las escenas y la estructura de tu novela antes de escribir es que has podido jugar con todas las opciones y elegir la que te parece óptima.

Solo cuando tienes toda la información puedes decidir cómo vas a explicar esa historia. Planificar puede implicar ahorrarte un montón de tiempo en la reescritura al haber acertado con la estructura previamente.

Las reescrituras se tienen que hacer igualmente, pero en principio serán para mejorar tus descripciones, diálogos o narración.

2. No lo necesito, tengo toda la historia en mi cabeza

Ya. Es muy habitual pensar así. Solo que no siempre tienes una historia completa en tu cabeza. Y si la tienes, ya la has planificado. Mentalmente, pero lo has hecho.

Hacerlo por escrito y con herramientas como Scrivener o en tarjetas de cartón te permite tener una vista panorámica de tu historia y decidir cómo quieres explicarla. Porque una cosa es conocer la historia y la otra explicarla de la mejor forma posible: con intriga, tensión, buen ritmo, etc.

Volviendo a lo que decía al principio, muchas veces no tenemos las historias completas en nuestra cabeza. Nos ponemos a escribir y no sabemos por dónde continuar, o escribimos una novela de cincuenta páginas, con un inicio bien trabajado, con todo lujo de detalles, un desarrollo pobre y un desenlace precipitado. Si es que la puedes terminar.

Escribir una novela lleva muchas horas de trabajo. Es algo que deberías tener en cuenta antes de empezar a escribir. Si te preparas para que tu historia esté completa antes de empezar a escribir, te asegurarás de no perder el tiempo escribiendo algo que no vas a poder terminar, o que va a necesitar muchas horas de reescritura para poder redirigirlo.

Además, ponerlo en papel, aunque sea en forma de sinopsis o de primer borrador de mierda, te ayuda a desprenderte un poco de la historia y a poderla ver con perspectiva.

A veces, cuando la has escrito, te das cuenta de que no te emociona, de que no te apetece tirarte 100 horas más trabajando en esto o que en realidad la historia no estaba tan completa como querías o sí, pero no sabes cómo explicarla.

La planificación te ayuda a detectar carencias y a poner las ideas en orden.

3. Tengo miedo de que se escape mi historia

Lógico. No sé vosotras, pero yo tengo dos millones de cosas en la cabeza. Todas importantes. Si no escribes tus ideas, la mayoría escaparán.

Además, planificar es lo ideal para que no se te escape la historia.

Lo que yo hago cuando estoy así es escribir un primer borrador de mierda o una sinopsis de “volcado de información”. Escribo todo lo que sé y todo lo que se me va ocurriendo mientras tecleo.

La verdad es que a veces me puedo tirar horas (días) tecleando, y sé que no siempre daré salida (por lo menos de inmediato) a esa idea. Pero es la fórmula para tener claro que he anotado y liberado de mi mente todo lo que tenía sobre la historia.

Generalmente creo un proyecto de Scrivener para cada una de estas ideas que he guardado más desarrolladas. Si con el tiempo se me van ocurriendo cosas nuevas, las añado.

Cuando llega el momento de trabajar en esa idea, si es que llega, empiezo por trabajar esa primera sinopsis. La leo, obtengo la información necesaria y puedo empezar a trabajar con mi planificación: extraigo storyline y logline, empiezo a crear fichas de personajes, tomo nota de los pulsos de acción que detecto en la sinopsis…

Planificar, en definitiva, me parece la mejor fórmula para que nunca se te escapen las ideas. Si tienes varias, haz esto con cada una de ellas. Y después elige una, planifica, escribe, publica… Y cuando quieras volver a escribir vuelve a estos ficheros con esas primeras sinopsis que se te ocurrieron meses atrás. Si te siguen valiendo, elige una y… ya sabes.

4. Ansiedad por escribir

También la conozco. La mejor fórmula que tengo para que se me quite el mono y esa necesidad de escribirlo todo es escribir una primera sinopsis, como te contaba en el apartado anterior.

Escribe una sinopsis de volcado o primer borrador de mierda, y disecciónalo antes de planificar. Verás que tienes una serie de elementos que puedes usar en tu planificación y que te ayudarán a escribir mejor tu historia. Porque una vez detectados los pulsos dramáticos te puedes plantear si es lo peor que le puede pasar al personaje o si su forma de reaccionar es la más original… y así darle unas vueltas hasta tener una estructura y una historia mejoradas, dispuesta para escribir.

Y entonces sí, esa ansiedad será buena, será lo que te moverá cada día para cumplir con tu horario de escritura y escribir esas escenas que ya conoces y que te mueres por explicar.

5. Planificar me da pereza

Ya. A veces se percibe como una pérdida de tiempo. Pero si te guías por la pereza, hará que te saltes pasos que después pueden resultar imprescindibles.

Además, por pereza no reescribirás cuando sea necesario, y menos si ya te ha costado tus horas escribir algo que ahora tienes que borrar.

Y pereza es lo que van a sentir tus lectores cuando lean tu novela y decidan abandonarla para hacer algo más útil.

6. Planificando modificas demasiado lo que quieres contar y pierde la esencia

Por eso escribes una storyline, y tienes claro y bien definido el tema del que quieres hablar, para no perderte la esencia de la historia.

Por lo demás, si modificar implica mejorar, bienvenidas sean las modificaciones.

No solo es importante qué historia quieres contar sino cómo la contarás. Y para poder decidir cómo contarla, para tener toda la información de tu historia y tomar las mejores decisiones, necesitas planificar.

7. Es mejor lo natural y espontáneo

No es verdad. No para contar historias.

Lo natural y espontáneo necesita ser pulido para llegar a su forma óptima. No todo lo natural y espontáneo es deseable. Puedes querer escribir de forma que parezca natural y espontánea, pero créeme, una cosa es cómo escribes y la otra lo que cuentas. Si improvisas durante una historia se nota. ¿Cómo pillas a alguien que miente? Por su espontaneidad, porque a medida que te va contando la historia ves que se la está inventando y sueles poderle pillar en incoherencias. Cuando escribes es lo mismo.

Las novelas necesitan una estructura, el problema de dejarse llevar por la espontaneidad es que no sabes dónde irás a parar. Si tú no lo sabes, imagínate para quien lee. Repito: lo ideal es que lo que cuentas suene natural y espontáneo. Pero para conseguirlo deberás trabajar bien los elementos de tu historia y editar para que, sin dejar de contar lo que necesitas contar, suene natural y espontáneo.

8. Más planificación es menos yo

No necesariamente. Tú eres quien escribe. Tienes tu propia voz. Tu propio estilo. Planificando, lo que buscas es explicar una mejor historia y consigues explicarla de la mejor forma posible.

Enganchar a la lectora y tenerla pendiente de lo que pasa después no implica que la historia sea menos tuya. Lo será por la temática elegida, por el ritmo del narrador, por el tipo de vocabulario, por los personajes… Tú estarás detrás de cada uno de los aspectos de la novela. Planificando solo te aseguras tener un mejor resultado.

9. Escribo lo que siento y después se esfuma la magia

Entonces es que no había una historia tan potente que contar o que no estaba bien construida, o completa.

Si cuando te pones a escribir se esfuma la magia tienes dos opciones:

  • trabajar mejor tu idea
  • buscar algo que te motive más.

Eso no es una excusa para no planificar. De hecho, como ya he comentado antes, planificando descubres aspectos de tu historia y ya puedes ver si te da para una novela completa, si no te emociona mejor no pierdes más el tiempo con ella y te dedicas a otra.

10. Soy desorganizado

En este caso también te interesa planificar. Si la organización no es tu fuerte, las ideas vendrán a tu cabeza sin orden, cuando quieras escribir no podrás hacerlo de forma organizada. Por ello planificar te ayuda a reunir todas las ideas que tienes para esta novela y colocarlas de forma adecuada.

Planificar, en serio, es lo mejor que se puede hacer para escribir.

Si no planificas, todo el trabajo de estructura vendrá después. Tendrás que reorganizar las escenas para adaptarlo a una estructura que funcione. Vas a tener que repasar todas las escenas y las conexiones entres ellas, pues cuando cambias el orden tienes que cambiar muchas más cosas.

Si eres desorganizado y no planificas por eso, es un caso claro de pereza. (Repasa el apartado de la pereza más arriba).

En general planificar te ahorra tiempo y esfuerzos si lo que quieres es conseguir un producto final lo mejor posible. Planificar es lo mejor para organizarse.

También puedes optar por no planificar, escribir un primer borrador, corregir las faltas de ortografía (o ni eso si eres de los que escribe sin faltas) y publicar. Y puedes decir que tú escribes sin planificar. Pero tus lectoras ya veremos qué dicen.

Ahora te toca a ti, ¿sigues teniendo dudas o razones para no planificar? ¡Cuéntamelas!

About the Author

Soy Clara Tiscar, escritora y mentora de autores. Trabajo con autores perseverantes que creen en su talento y quieren mejorar su técnica.

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(6) comments

Ham Bashur 25 agosto, 2018

Hola Clara. De antemano agradezco que compartas tu valiosa experiencia. Solo tengo una curiosidad. ¿Por que te refieres siempre en femenino, como si tu mensaje fuera dirigido exclusivamente a mujeres?

Ejemplo:
“…al final del día podrías acabar quemada o muy cansada si has trabajado solo en una de las fases…”

De todos modos; muchas gracias por compartir tanto conocimiento.

Reply
Alicia Palavecino 31 marzo, 2018

¡Fantástico! Creo que planificar es lo correcto para que lo que cuentes tenga coherencia y organización en las ideas.
Hermosa clase Clara.

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Augusto 9 marzo, 2018

Hola Clara!
Agradable defensa de la planificación. En lo personal soy simpatizante de planificar siempre sea cual sea el trabajo que vayamos a realizar. De hecho disfruto tanto planificar que aveces realizo buenísimas planificaciones de tareas que luego ejecutara otro. En fin…
El hecho es que vamos a estar juntos en el curso que inicia el día 12 y eso me tiene muy contento.
Te dejo un saludo cordial a vos y a todos los que se pasen por tu blog.

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    Clara Tiscar 9 marzo, 2018

    ¡Genial Augusto! El lunes empezaremos con el reto 😀
    Lo malo que le veo yo a que me guste tanto planificar es que lo planifico todo… y a veces es una excusa perfecta para no ponerse a trabajar, también hay que saber parar.

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