Cómo escribir concentrada

By Clara Tiscar | Superar el bloqueo

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Dic 14
Cómo escribir concentrada

¿Te distraes con el vuelo de una mosca? ¿Pierdes demasiado tiempo en las redes sociales? ¿Tu mente echa a volar siempre que quieres escribir? Hoy te cuento cómo escribir concentrada.

El primer problema que confiesan tener las personas que pasan por mi curso“Empieza a escribir de una vez por todas” es que no consiguen encontrar el momento, que nunca sacan tiempo para escribir. El segundo problema es que no consiguen escribir concentradas. Cualquier pequeño estímulo les sirve de excusa para cambiar de pantalla y consultar el correo electrónico, echar un vistazo a las redes sociales o ponerse a pensar en otra cosa.

¿Cómo consigo escribir en mi rato de escribir?

Para mí, uno de los grandes secretos para poder escribir más concentrada es saber qué tengo que escribir. Te lo conté en el artículo Cómo escribir 1000 palabras por hora.

Pero, aún y así, cuando me siento a escribir a veces miro el reloj y me doy cuenta de que han pasado cuarenta minutos y no he escrito nada.

¿Qué es lo que he hecho durante ese tiempo? A veces de todo, menos escribir.

Yo sufro dos tipos de interrupciones. Las propias y las ajenas.

Interrupciones propias

Podría hacer una lista inmensa, pero lo resumo en un par de frases:

Cuando me siento a escribir y no lo hago por culpa de mis propias interrupciones generalmente he leeído blogs, redes sociales o correos. Todo son cosas que podría hacer perfectamente en otro momento.

Interrupciones ajenas a mi voluntad

Como en los servicios públicos, yo también sufro interrupciones de servicio por causas ajenas a mi voluntad. Generalmente, se escapan de mi control:

Interrupciones al escribir

  • Llamadas de teléfono (cómo odio que me llamen por teléfono, ¿no me puedes enviar un mail? Ni mi madre me llama ya, la pobre. Me manda un mensaje y me pide que cuando tenga un momento la llame)
  • Mis hijas: te juro que si me pongo por la tarde cuando están ellas en casa tengo interrupciones cada dos minutos. Sin exagerar.
  • El portero automático. ¿En qué momento se me ocurrió abrirle la puerta al cartero? Me tiene fichada. Y eso que en mi comunidad trabajamos casi todos desde casa y, por tanto, hay gente en cada uno de los interfonos, pero siempre llaman al mío. LO ODIO.

Solución para las interrupciones

¿Mi solución?

Para controlar las interrupciones ajenas a mi voluntad (y porque si no no tengo tiempo de hacerlo todo antes de las 4 de la tarde) me levanto a horas intempestivas. Esas horas en las que mis hijas son angelitos silenciosos, esas en las que si suena el teléfono o llaman al interfono te entra la taquicardia inmediata y ya te preparas para salir pitando al hospital.

Para las interrupciones propias uso la técnica pomodoro, combinado con algunas herramientas tecnológicas.

En resumen, me levanto de madrugada y empiezo el día con un té y un pomodoro.

Cómo ser más productivo con la técnica Pomodoro

Hace años ya que descubrí la técnica Pomodoro y es lo que uso para ser más productiva a la vez que me concentro más para trabajar más.

Y sí, realmente si te concentras más, haces más trabajo y eres más productivo.

Déjame contarte en primer lugar en qué consiste la técnica pomodoro:

Qué es la técnica Pomodoro

Es una técnica de concentración que sirve para ser más productivo y que funciona de la siguiente manera:

Consiste en trabajar durante periodos de 25 minutos en los que no puedes hacer otra cosa que trabajar en lo que te has propuesto. En nuestro caso, escribir.

Son 25 minutos, aunque puedes adaptar el tiempo a 20 o 30 minutos si lo prefieres.

Después de estos 25 minutos tienes que descansar 5 minutos. Por lo que, de cada hora, habrás tenido 50 minutos productivos y 10 de descanso.

Cada uno de estos periodos de 25 minutos es conocido como pomodoro.

El nombre viene de los temporizadores de cocina, los típicos relojes a los que das una vuelta para que te avisen cuando ha pasado el tiempo. El creador del método, Francisco Cirillo, contaba sus tiempos de trabajo con un temporizador de cocina en forma de tomate, pomodoro en italiano.

técnica pomodoro

Cada cuatro pomodoros, es decir, después de haber trabajado 100 minutos, descansas 15 minutos. Así, de cada dos horas y diez minutos (130 minutos), trabajas 100 minutos y descansado 30 en cuatro veces: las tres primeras 5 minutos y la cuarta 15. Y vuelta a empezar.

Por qué eres más productivo usando “Pomodoros”

La técnica pomodoro te ayuda a realmente ser más productivo porque te mantiene fresco y con ganas de seguir trabajando.

Razones psicológicas

Una de las razones es que como son periodos de tiempo cortos las tareas más largas, como es la de escribir, en este caso, se suelen quedar a medias por lo que estás deseando que llegue el siguiente pomodoro y seguir con ella. Por eso es importante hacer la pausa, para relajarte y para mantener la motivación y continuar después.

Otra razón es que no cuesta tanto enfrentarse a la concentración si sabemos que es un periodo corto de tiempo.

Además, como consigue ayudarte a concentrarte y a terminar las tareas o los objetivos que te has propuesto, te llevas la recompensa y la satisfacción de haberlo conseguido por lo que, poco a poco, irás creando el hábito y concentrarte te resultará más fácil. Cuidado porque engancha, parece mentira, pero si no pongo el cronómetro en marcha no me concentro igual.

Empieza enfrentándote a un único comodoro. Cuando suene la alarma, deja de escribir y sigue al día siguiente.

Si has conseguido escribir concentrada durante 25 minutos, lo más probable es que quieras seguir. No lo hagas. Sigue al día siguiente, estarás motivado porque dejaste algo a medias y necesitarás acabarlo.

Razones logísticas

La productividad se consigue no solo porque terminas las tareas sino porque consigue que al tener un tiempo limitado las hagas mucho más rápido, no solo más concentrado, sino más deprisa.

Quizás para escribir no es un buen ejemplo, pero si usas pomodoros para organizar tu día a día, verás cómo consigues acabar las tareas en menos tiempo. Yo suelo marcarme pomodoros para hacer las tareas domésticas, al tener solo 25 minutos me pongo las pilas y lo hago todo mucho más rápido. Para hacer las tareas domésticas suelo usar el reloj de muñeca que lleva un temporizador, o el teléfono móvil y lo programo para 25 minutos.

Quizás si tu problema es que te falta tiempo para escribir puedes intentar aplicar la técnica pomodoro a otras tareas para ver si las haces en menos tiempo y rascas algo para la escritura. O sino… haz como yo y despiértate de madrugada para escribir en silencio.

Es una buena idea llevar un recuento de pomodoros para ver en qué has repartido las horas de tu día y cuánto rato tardas en terminar cada tarea. Así puedes estudiarlo y tratar de mejorarlo para unir varias tareas que no te ocuparían un pomodoro entero.

Cómo practicar la técnica pomodoro. Qué necesitas

En realidad nada, o casi nada. Un reloj que te avise cuando termina el tiempo, un temporizador de cocina y un papel donde puedas escribir los pomodoros que has hecho y los descansos realizados.

Hay un montón de aplicaciones que te permiten hacer todo esto desde tu ordenador y que te avisan cuando termina el pomodoro y cuando termina el tiempo de descanso.

Aplicaciones para pomodoro

Aunque he probado muchas a lo largo de estos años y hay muchas aplicaciones para gestionar tus pomodoros voy a recomendarte únicamente lo que yo uso ahora, que no es exactamente una aplicación para pomodoro, pero la puedes adaptar a ello.

Toggl

Yo uso Toggl para contabilizar el tiempo de casi todo lo que hago. Toggl es una aplicación para gestionar tu tiempo que tiene una versión gratuita y una de pago. La versión gratuita tiene todo lo que necesitas para hacer un seguimiento de tus tareas y proyectos.

Además, es compatible con un sinfín de aplicaciones de tareas, con tu correo electrónico, casi con lo que quieras. Si instalas la extensión de Toggl en tu ordenador, aparecerá su símbolo sobre casi cualquier aplicación que uses. Si, por ejemplo, usas el correo desde Gmail y tienes instalada la extensión de Toggl cuando respondas a un correo puedes poner en marcha el contador de tiempo.

También lo puedes poner en marcha desde aplicaciones para gestionar proyectos como Trello o Asana. O desde el calendario de Google.

Puedes configurar Toggl para que el temporizador dure un tiempo concreto o para entrar el tiempo de forma manual. Yo, en el modo automático, tengo puestos 25 minutos.

Toggl no te avisa cuando termina el tiempo de descanso, como sí hacen las aplicaciones específicas para pomodoro. Pero tiene una opción en la configuración de su extensión para Chrome en la que puedes configurar que te avise cuando estás un tiempo determinado sin cargarle tareas. Yo le puse cinco minutos. Por lo que cuando acaba un pomodoro, Toggl me avisa de que ha terminado el tiempo y cinco minutos después me avisa de que tengo que empezar otra tarea.

Lo bueno de Toggl si lo configuras por proyectos es que te dirá cuánto tiempo has dedicado a cada cosa durante la jornada o al final de tu semana y te ayuda a ver qué es lo que te toma más tiempo o a qué deberías dedicar más rato.

Para conseguir escribir concentrada cada día

Busca un momento en el que puedas estar 25-30 minutos sin distracciones ajenas a tu control.

Practica la técnica comodoro. Para que funcione tienes que comprometerte a no hacer nada más que escribir durante esos 25 minutos. (Puedes desconectar redes sociales y otros estímulos con estas aplicaciones).

Déjalo hasta el día siguiente aunque te sientas súper inspirada. Repite cada día.

Si consigues obtener más tiempo por día que media hora, cuando ya lleves unos días escribiendo con pomodoros, descansa cinco minutos de reloj y añade un segundo pomodoro a tu rutina.

Pero, ¿y si usando el método pomodoro todavía no te concentras?

Desconecta Internet

Si la razón de que no escribas es que sigues yéndote a Internet a consultar redes sociales, blogs y demás, desconecta Internet durante el rato que pienses escribir.

No hace falta que apagues el router y te quedes sin conexión real, puedes usar alguna aplicación que te limite el acceso a las redes.

Yo uso Freedom por varias razones:

  • puedes programar varios perfiles, en uno de ellos puedes cortarte todo acceso a internet mientras que en otro puedes cortar el acceso a determinadas páginas como redes sociales.
  • Puedes bloquear desde un ordenador todos tus dispositivos (se bloquea lo que marque el perfil usado) y así evitar la tentación de irte al portátil o de consultar el móvil.
  • En el móvil puedes bloquear también los whatsapps que te entran ¡No tendrás nada que hacer y solo podrás escribir!

cómo escribir sin irte de paseo por las nubes

Qué hacer cuando no tienes Internet pero te distraes con el vuelo de una mosca

Puede que ni siquiera necesites ver esa mosca pasar, tus propios pensamientos te distraen. Hay que ponerle voluntad, claro, si te distraes te vuelves a concentrar. Tener objetivos que cumplir ayuda a mantener la concentración porque si te distraes no cumples.

Y, por supuesto, está el espacio de trabajo y el entorno.

Espacio tranquilo y sin impactos visuales

Puedes intentar que el entorno sea lo más propicio posible: escribir en un lugar donde no haya ruidos molestos, ni objetos a la vista que te puedan distraer y con todo lo que necesitas para escribir a tu alcance, para que no tengas que moverte.

Otra opción es un entorno limpio, en tu pantalla. Yo suelo usar los modos pantalla completa para escribir sin distracciones cuando trabajo en Scrivener o en Ulysses. Hay programas de escritura que te proporcionan un entorno limpio, con música zen, cromaterapia… (como ommwriter). Yo prefiero escribir en Scrivener directamente.

Un sonido propicio para la escritura

Algo que me ayuda a escribir concentrada, creo que es porque aísla cualquier otro ruido flojo que se produce a mi alrededor, es escribir con el sonido del teclado.

Hay programas que lo reproducen, si quieres conocerlos te recomiendo este artículo de Tinta al Sol.

Yo hace poco que cambié mi teclado por uno mecánico que suena mucho más fuerte que el que tenía antes y la verdad es que me ayuda mucho a no escuchar, los ruidos domésticos si trabajo cuando hay gente en casa. Creo que ha sido una gran inversión, no solo por cómo suena sino por cómo se escribe con él.

Tener ganas de escribir

Lo he dejado para lo último porque no sabía si hacía falta ponerlo o no. Pero quiero hablar un poco de las ganas, si afectan o no afectan a la hora de escribir.

La motivación es algo con lo que creo que no debes contar a largo plazo. La motivación sirve para arrancar, pero lo que te va a permitir escribir de forma habitual es la rutina. Hacemos muchas más cosas por rutina que por motivación, ¿no crees?

Además, cederle el control a la motivación es no ser capaz de decidir cuando (o qué) escribirás, y yo prefiero tener las cosas bajo mí control.

Yo siempre tengo ganas de escribir, siempre estoy motivada. Normalmente me da rabia tener que parar y dejarlo para otro día. Y creo que la clave de todo es que sé lo que tengo que escribir.

Si sabes lo que tienes que escribir, escribirás de forma fluida

Acabo como he empezado: para mí, el gran quid para escribir concentrada, de forma fluida y motivada es saber lo que tienes que escribir.

Porque te mueres de ganas de escribir ¡por fin! esa escena que ya has imaginado o visualizado decenas de veces, porque te mueres por escribir ese diálogo. Porque sabes dónde lo dejaste ayer y lo único en lo que piensas es en continuar.

En resumen, esto es lo que me ayuda a mí a escribir motivada:

  • tener una buena planificación
  • buenas condiciones para trabajar (y todo tipo de interrupciones bajo control)
  • escribir en periodos de 25 minutos y descansar cinco. Mi espalda también lo nota (porque suelo hacer estiramientos durante el tiempo de descanso).

Estos son mis trucos, ahora te toca a ti probarlos y contarme qué es lo que te funciona. Y si tienes otras técnicas, por supuesto, ¡recomiéndamelas!

About the Author

Soy Clara Tiscar, escritora y mentora de autores. Trabajo con autores perseverantes que creen en su talento y quieren mejorar su técnica.

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