Los 8 arquetipos cómicos

By Clara Tiscar | Humor

¿Quieres escribir novelas y no sabes cómo empezar?


Suscríbete y accede ahora  a las 7 lecciones en vídeo del curso "7 claves antes de empezar a escribir tu novela".


 

Feb 15

¿Quieres escribir humor? Necesitas conocer a fondo los arquetipos cómicos.  Hoy por fin (¡cómo lo echaba de menos!) vuelvo al humor, con esta primera entrada de la serie arquetipos cómicos. Me encanta el humor, pero escribirlo es realmente complicado. Hay muchos tipos de humor y muchos tipos de textos que pueden contenerlo. Ya te he contado cómo hacer chistes cortos o one liners. Pero, ¿cómo escribir un texto sin chistes pero que sea humorístico?

El humor no solo se encuentra en los chistes, escribir una novela a golpe de chiste me parece agotador, tanto para el escritor como para el lector. El humor en la novela se presenta en forma de chistes puntuales, sí, pero también en las situaciones y en los personajes. Así que hoy te voy a hablar de los arquetipos cómicos. Una breve introducción a cada uno de los arquetipos, que poco a poco iré desarrollando en distintos artículos. ¿Te gusta la idea?

Estos arquetipos cómicos están sacados del libro de Scott Sedita, The Eight Characters of comedy, del que ya te hablé en el artículo Los tres pilares de la comedia.

Aunque el libro está centrado en el humor televisivo, en las sitcoms concretamente, creo que estos arquetipos de pueden aplicar a cualquier formato de historia, así que… ¡allá vamos!

Los 8 arquetipos cómicos según Sedita

1. El lógico e inteligente

Diría que es un arquetipo básico, uno que sirve de contrapeso al resto. El lógico es un personaje que a priori no es cómico por si mismo. Todo lo contrario. Es la voz de la razón. La lógica y el pragmatismo.

Gracias al lógico, muchas situaciones cómicas suben de nivel, es un choque de realidad que realza la comicidad de otros personajes.

2. El perdedor encantador

La pareja perfecta para el lógico. Dice Sedita, y estoy totalmente de acuerdo con él, que este tipo de personaje no falta en ninguna sitcom. Es un arquetipo básico, muy básico. Tan básico que siempre se equivoca. No aprende de sus errores y está programado para hacer las cosas de la peor forma posible.

El perdedor, no tiene mala intención y es encantador, aunque a veces les odiemos por ser tan capullos.Nadie se equivoca tanto como el perdedor. Quiere conseguir algo, pero se deja llevar por sus impulsos, que siempre le llevan a los lugares equivocados. Por si esto fuera poco, tiene a su lado al lógico e inteligente, que con una facilidad pasmosa es capaz de echar por tierra todos los planes del perdedor y de poner de manifiesto que si las cosas le salen mal no es por mala suerte sino por ser un perdedor. La pena es que o llega tarde o el perdedor no le hace ni caso.

3. El neurótico

Este personaje tiene un montón de conflictos internos. Pensamientos y creencias que se contradicen. A pesar de tener tantos pensamientos parecen incapaces de filtrarlos y siempre dicen todo aquello que se les pasa por la cabeza. Cualquier cosa es susceptible de ser analizada y re-analizada por el neurótico. Le cuesta tomar decisiones y cuando las toma, nunca acierta.

Hay muchos tipos de neuróticos, cada uno tiene sus manías, sus obsesiones o sus neuras, pero lo que les une es que son capaces de poner nerviosos hasta al más tranquilo. Imagina cuando se encuentran con el Lógico e inteligente que es incapaz de entender cómo el neurótico le da tantas vueltas a todo y a pesar de eso toma las peores decisiones. El neurótico o no actúa o actúa por impulsos, y nunca lo hace correctamente. En eso está el humor, en los errores y las situaciones extremas a las que llegan por culpa de la incompetencia de estos personajes.

4. El tonto

El tonto, como decía Forrest Gump, es el que hace tonterías. Y para eso está este personaje, que suele ser un secundario y acompañar al protagonista. El tonto es un gran generador de conflictos. Si lo ponemos al lado de un perdedor, por ejemplo, le dará los peores consejos, consejos que el perdedor tomará sin aprender de sus fracasos y le llevarán a un error tras otro. El tonto no se siente culpable, ¿qué quieres? es tonto, no le puedes pedir más. Aunque él no cree ser tonto, tontos son los que le hacen caso, ¿no?

El tonto se mete en líos y es especialista en meter en líos a los demás. Si nuestro protagonista tiene a un tonto y a un lógico a su lado el conflicto está garantizado. Solo tienes que poner al perdedor entre los dos y dejar que cada uno le aconseje. Por supuesto, el perdedor tomará la peor de las decisiones, que para eso es un perdedor.

La diferencia entre el perdedor y el tonto, es que el perdedor no es tonto. Sí, parece una tontería (:D) pero no lo es. El perdedor tiene capacidad de análisis pero no tiene lógica y no sabe tomar buenas decisiones. El tonto no analiza, no tiene lógica y jamás aprenderá de sus errores. Al tonto no le puedes pedir más: es sincero, impulsivo, infantil, genuino y bueno. Los tontos se hacen querer casi siempre mientras que el perdedor encantador puede ser un tipo bastante odioso. El primero se equivoca porque su cabeza no da para más y el segundo… bueno porque no es tonto pero es como si lo fuera sin serlo, y eso sí que es jodido.

5. La zorra y el cabrón

Iba a decir que es otro básico, pero es que lo son todos. No puede faltar el cabrón o la zorra que siempre dice la verdad, aunque duela, y que le dice a cada uno lo que los demás no se atreven a decir, aunque duela (sí, por segunda vez, disfrutan con ello). Representa la voz de la conciencia malvada y egoísta que todos llevamos dentro. Es el personaje que dice lo que los demás no se atreven a decir. Egoísta y egocéntrico, duro, insensible y malvado hasta el punto de importarle poco lo que les pasa a los demás mientras él, o ella, consiga lo que quiere. Es brutalmente sincero y no tiene el filtro de “políticamente correcto aplicado”. Suele crear conflictos con el resto de personajes pues su egocentrismo lleva a los demás a situaciones complicadas. Siempre antepone sus necesidades a las de los demás y, aunque su intención no es dañina, no le importa a quién se lleva por delante porque el fin justifica los medios. Son arrogantes, creídos y egocéntricos.

6. El materialista

Un personaje preocupado por su estatus y por lo que los demás creen de él en función de lo que tiene. Tanto tienes tanto vales. Es materialista, consumista, vive de las apariencias y cree que merece lo mejor.

Por supuesto, desprecia a los que no son como él. Es incapaz de mostrar empatía con los que tienen menos, que no es que sean malos porque tienen menos sino que tienen menos porque no merecen más.

7. El ligón.

Sedita les llama mujeriegos y hombriegas. Se trata del típico, y la típica, que solo piensan en follar. Para qué vamos a andarnos por las ramas. Piensan en ligar y en acabar en la cama, o donde sea, con su ligue. Necesitan sentirse deseados, admirados y que nadie se les resista. Su “vicio” es más fuerte que todas las cosas y viven para ligar.

Un personaje así se mete solito en problemas, su vida de por sí es conflictiva.

8. El de la vida interior

Hay personas que se meten tanto en su vida interior que no son conscientes de lo que pasa a su alrededor. Que se la trae floja. Que, como decimos por aquí los que crecimos en los 80, viven en los mundos de Yupi.

Por una parte viven ajenos a la realidad y por otra, cuando deciden comunicarse no suelen ser demasiado efectivos. Responden lo que les parece, cuando les parece y tienen una lógica que solo entienden ellos.

Son los raritos, asociales, imprevisibles, ilógicos… Seguro que conoces a más de uno.

Si quieres escribir comedia, tendrás que dominar a estos arquetipos. Dedicaré un artículo a cada uno de ellos, tendrás ejemplos suficientes, pero puedes empezar tú a buscarlos en las sitcoms que veas habitualmente o en las que ya hayas visto.

Para que una historia funcione tiene que haber un conflicto. En humor el conflicto es básico porque es el que da pie a los chistes, a las situaciones cómicas… Si el conflicto surge del choque entre personajes, tienes casi asegurada la comicidad a poco que te lo trabajes: pon a un par o tres de estos personajes juntos y verás qué pasa.

About the Author

Soy Clara Tiscar, escritora y mentora de autores. Trabajo con autores perseverantes que creen en su talento y quieren mejorar su técnica.

Leave a Comment:

(2) comments

Pedro Fabelo 23 julio, 2017

Saludos, Clara.

Interesante disección de los diferentes tipos de personajes en una comedia. Aunque, si me lo permites, quisiera apuntar que el humor, como cualquier género, resulta algo mucho más complejo. Por ejemplo, hay personajes que pueden reunir dos o más de las características que apuntas. por ejemplo, se me ocurre un personaje que puede ser un “inteligente perdedor encantador algo neurótico, que toma decisiones erróneas y se mete en líos constantemente, es brutalmente sincero, le preocupa lo que los demás piensen de él y es un desastre ligando”. Si metiese todas estas coordenadas en un ordenador súper inteligente me saldría alguno de los personajes interpretados por Woody Allen en alguna de sus geniales películas. : )

Y sí, estoy totalmente de acuerdo contigo en que escribir humor es algo realmente complicado; sobre todo en una novela. Un exceso de chistes no sólo puede resultar demasiado indigesto sino que puede restar valor a la historia que estas contando o pretendes contar. Lo importante es tener una buena historia que contar y, a partir de ahí, aderezarla con pequeñas pinceladas de humor. Como ejemplo de esto que digo pondría a dos de mis autores de cabecera: Tom Sharpe y P.G. Wodehouse, cada uno en su estilo.

Dicho todo esto, te felicito por el artículo. Un saludo.

Reply
    Clara Tiscar 25 julio, 2017

    Hola Pedro,
    En realidad la clasificación de los arquetipos no es mía, es de Scott Sedita. Respecto a lo que comentas, te entiendo y es verdad que todos somos poliédricos, pero suele destacar algo por encima de todo. Aunque no sea así, la persona que nos mira sí destaca siempre una cualidad, o un defecto, por encima de las demás. Depende de sus filias y sus fobias, cada uno ve en los demás lo que más admira o lo que menos soporta. Así que en los persomakes ocurre lo mismo. Tendrán varias cualidades pero una destacará por encima de todas. No solo me parece más lógico sino que también es mucho más fácil. ¿Cómo vas a caracterizar un personaje que tiene todo lo que comentas? Para caracterizar a un personaje necesitas ponerle en acción y mostrar esa característica varias veces, me parece imposible caracterizar a un personaje con tantas cosas como comentas. Quizás en las series de la tele es más fácil porque les vamos viendo a lo largo de muchos episodios y temporadas, pero en una novela no me parece recomendable.

    En el caso que comentas me decantaría por seleccionar un par de cualidades: neurótico y brutalmente sincero, y que todas las demás sean a consecuencia de ellas: no liga porque es un neurótico, se mete en líos porque es brutalmente sincero, etc.

    Reply
Add Your Reply

Leave a Comment: