12 excusas para no escribir

By Clara Tiscar | Superar el bloqueo

¿Quieres escribir novelas y no sabes cómo empezar?


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Oct 05

¿Quieres escribir pero siempre hay algo que te lo impide? Hoy analizo 12 excusas habituales para no escribir.

Se suele decir que querer es poder, pero no es cierto. Con querer, o desear, no es suficiente. Para poder, para conseguir algo, hay que actuar. Sí, para escribir también. Si quieres ser escritor tienes que escribir. No hay otra. Pero no lo haces. Siempre tienes una excusa para no escribir.

¿Con qué te excusas para no escribir?

Hace unos días pregunté en mi página de Facebook qué excusa usaban mis seguidores para no escribir y, la verdad, es que no hubo ninguna sorpresa. Son las excusas de siempre, las sufrimos todos.

¿Has usado alguna de estas excusas?

1. Mañana me pongo

Y el mañana nunca llega. Es lo mismo que decir “mañana lo dejo” o “esta es la última”. Que mañana volverás a decir lo mismo, probablemente escudada en alguna de las excusas que siguen:

2.No tengo tiempo

Pero lo pierdo en Internet, Netflix, jugando al Clash Royale o a lo que esté de moda ahora (como no juego no tengo ni idea). ¿Te has parado a pensar alguna vez en qué pierdes el tiempo?

Quizás si lo supieras y lo analizaras te darías cuenta de que esas actividades no son tan importantes como escribir. Si lo son, deja de engañarte y decir que quieres escribir. No quieres. Y no pasa nada, pero decir que quieres hacer algo y no dar el paso para hacerlo es frustración asegurada, porque nunca lo vas a conseguir.

Así que pasa a la acción o deja de engañarte.

3. Estoy bloqueada

Esto es similar al “tengo agujetas, no puedo ir al gimnasio”.

Contra el bloqueo: escribir. Cuanto más escribes, y más lees, mejor lo harás y menos bloqueos tendrás. Eso sí, analiza las razones de tu bloqueo y busca soluciones. La inactividad no soluciona nada, generalmente.

Siempre puedes aprovechar tu rato de escritura para releer y buscar dónde está el inicio de tu bloqueo, para corregir, para escribir otras cosas… El bloqueo no debería ser una excusa.

4. Aún no estoy preparada

Detrás de esta excusa se esconden miedos distintos:

Por ejemplo el “Tengo que aprender…”

  • Ortografía
  • Redacción
  • Estructura

A escribir se aprende escribiendo. Si realmente lo que te para es que necesitas aprender algo, pues lo aprendes en lugar de usarlo como excusa.

5. Tengo que documentarme

Documentarte forma parte del proceso de escritura. Pero cuidado, a menudo nos perdemos en la documentación. Documentarse es siempre interesante, descubres cosas, se abre la mente, llegan nuevas ideas… y puede ser un camino sin fin.

Creo que la documentación debería hacerse en dos fases:

  • una primera fase en la que te documentas “por encima”, y vas tomando nota de las cosas que te serán útiles para tu novela mientras planificas tu novela y anotas todo aquello que necesitas documentar para poder escribirla bien.
  • Una vez planificada la novela, y conociendo el contenido de todas las escenas, obstáculos y objetivos, puedes documentarte sobre aquello que realmente te hará falta conocer cuando escribas.

Saber poner fin a la documentación es importante para empezar a escribir. Cuidado con documentarte demasiado y querer demostrar en tu novela cuánto sabes.

6. Tengo tanto que decir que no digo nada

Este me parece un error importante y muy habitual. Suele ocurrir en las primeras novelas. Queremos meter tantas y tantas ideas en ellas que se nos desbordan.

Es un tipo de bloqueo, tienes tanto que decir que no sabes por dónde empezar, y cómo no lo ves claro, piensas que a ver si mañana lo ves mejor y lo dejas para otro día.

De nuevo, planificar me parece una solución perfecta para ello. Primero debes decidir qué quieres contar y ceñirte a eso. Descubrirás otras historias por el camino, siempre puedes anotarlas y desarrollarlas en otro momento.

7. Soy mala

La falta de confianza es habitual cuando empiezas. De hecho me parece mucho más recomendable que el “soy el mejor y el mundo se está perdiendo a un genio”.

Vale, puede que no seas un Premio Nobel y que no llegues nunca a serlo (son muy pocos los que realmente lo consiguen, solo uno al año :D), pero yo creo que siempre se puede mejorar.

Si sientes que no lo haces bien, escribe mucho y trata de mejorar lo que escribes. Perfecciona tu técnica y sigue aprendiendo siempre. Para aprender a escribir tienes que escribir y leer mucho. Lo ideal es iniciarse con relatos antes de dar el salto a una novela.

8. Tengo miedo

Los miedos se disfrazan de muchas cosas, como en la excusa anterior: miedo a no ser suficientemente buena. O miedo a hacer el ridículo, o a fracasar…

Puedes leer más sobre los miedos de los escritores aquí.

El miedo paraliza. Por eso no pasas a la acción. Escribe para ti, sin presión y dejarás de tener muchos de estos miedos. Escribe y lee. Y al final, llegará un día en que sentirás que lo que escribes vale la pena. Y si tú no te das cuenta lo verán los demás, porque durante todo este tiempo habrás estado formándote y buscando a gente que te lea y te de su opinión, sin críticas no podemos mejorar.

falta de orden para escribir

9. Los problemas de la vida me impiden concentrarme

Sí. Todos tenemos problemas. Es verdad que algunos más que otros. Y que hay épocas en la vida en las que no puedes hacer nada o pensar en otra cosa que no sea ese gran problema. Pero para la mayoría durante la mayor parte del tiempo no es así.

Salvo en situaciones excepcionales en los que realmente tengas un problema tan gordo que no te deje pensar en otra cosa, la mayor parte del tiempo los estarás usando problemas que no lo son como excusa para no escribir.

Hazle un hueco a la escritura en tu día a día y úsalo como válvula de escape a esos problemas que todos tenemos. La escritura puede ser un buen desestresante.

10. Me falta creatividad

No, seguro que no. Hay ideas en todas partes. Quizás deberías mirarlo todo de forma creativa y tener la costumbre de anotar todas tus ideas. Hay técnicas para obtener ideas, otras para desarrollarlas. A ser creativo también se aprende.

11. Estoy oxidada

Hace demasiado que no escribo y estoy oxidada, otra excusa habitual. ¿Y por qué hace mucho que no escribes? Pues por la suma de varias excusas de las vistas hasta ahora.

Toca desoxidarse. ¿Adivinas cómo? Pues sí. Escribiendo.

12. Necesito poner orden primero

Sí. Confieso que esta puede conmigo. No suelo escribir en “mi despacho” la habitación de casa en la que trabajo. Y cuando lo hago suelo limpiar la mesa antes y despejar cualquier papel relacionado con el trabajo.

Para que eso no me pase acostumbro a recoger y a dejarlo todo perfecto cuando termino, pero si un día no lo hago entro en una espiral que me lleva a no poder ni trabajar. Me molesta el ruido visual. O pongo orden o trabajo.

Pues nada. Pones orden y mañana a escribir, sin buscarse otras excusas, que nos conocemos.

Si quieres empezar a escribir de una vez por todas, vencer todos los pensamientos limitantes o excusas, crear un plan de acción y aprender a sortear los obstáculos con los que te vas a encontrar, echa un vistazo a este curso, ¡empieza hoy mismo haciendo un hueco en tu vida para la escritura!

Ahora te toca a ti. ¿Qué excusa usas para no escribir?

About the Author

Soy Clara Tiscar, escritora y mentora de autores. Trabajo con autores perseverantes que creen en su talento y quieren mejorar su técnica.

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